Gustavo Ortega Campos
Roman, Times, serif»>Opinión económica
Asteriscos a dos manos
Gustavo Ortega Campos
** Estamos a dos días de la víspera de Navidad, el comercio está alborotado, muchos niños están a la espera de sus regalos, mientras que los más pobres los verán pasar de largo. Sin duda alguna es una época peculiar del año, pero en esta ocasión el ambiente está más enrarecido.
** Los vaivenes políticos, las pugnas a lo interno de los principales partidos y del mismo gabinete de gobierno, son algo que no puede pasarse por alto. Mientras en la otra acera está doña macroeconomía está “fachenta” porque cerró con buenas cifras, casi todo en positivo, bien por las buenas notas a las que está obligado el país a sacar frente al FMI.
** Pero también hay que destacar lo negativo, un déficit comercial, como se explica en el tema de portada de este suplemento, que ya superó los mil millones de dólares, somos un país cada día más dependiente de las importaciones.
** La deuda pública (interna y externa) supera los 4,000 millones de dólares que penden sobre la cabeza de todos los nicaragüenses, una inflación de casi 10 por ciento muy por encima de las metas previstas, sólo se crearon 30 mil empleos cuando cada año ingresan al mercado laboral 100 mil nicas.
** Encima de esto los caudillos mantienen atrapado al país, tenemos un Presidente muchas veces ambiguo en sus actuaciones y se empeora el asunto cuando los “sesudos” entendidos en la política económica se escapan de pegar por diferencias de criterios.
** Todos estos temas había que solucionarlos desde ayer, pero Nicaragua es un país de antología, se rifan en la lotería un millón de dólares, se venden con más costumbre pavos (nombre importado de nuestros chompipes), las alcaparras, aceitunas, ciruelas, almendras… pero miles quién sabe si comerán al menos gallo pinto.
** Son las cosas que deberían interesar, pero lástima que es sólo una utopía pensar que tendrán pronta solución, para mientras tanto, pues queda la idea del nacimiento del Redentor, a quien le pedimos que se utilice el perdón de la deuda interna para disminuir la pobreza, pues ese es realmente el objetivo.
** Le pedimos ministros eficientes, funcionarios públicos menos burócratas, sinceridad en la llamativa reconciliación de los jerarcas católicos con la dirigencia del orteguismo, (para mí el sandinismo es otra cosa), diputados que conozcan la vergüenza ante sus electores y sobre todo que llene de amor al prójimo.
** Felices fiestas… y una recomendación válida: Si toma, no maneje.