Cuando de ahorrar se trata, además de hacer un presupuesto, lo importante es respetar ese presupuesto y hacer las compras como un consumidor responsable, cotizando precios y no dejarse llevar por las ofertas, si esos productos no están en nuestra lista.
Se trata de hacer rendir el dinero viendo todos los ámbitos y no caer solamente en el consumo. Es necesario pensar, sentarse, hacer números, tomarse un tiempo para meditar en qué se va a gastar y si esos gastos son realmente necesarios.
Lamentablemente muy pocas persona tienen este hábito y si no se hace, fácilmente acabará comprando cosas que no le servirán para nada. Lo importante es adquirir cosas que en realidad se van a usar y van a servir a la familia.
Para hacer un presupuesto es muy importante analizar y establecer cuáles son la necesidades que se deben satisfacer, determinar un orden de prioridades de mayor a menor.
En esta época ya se debe pensar en la temporada escolar y no esperar hasta que estamos a las puertas del inicio de clases. No se trata sólo de dejar un poco de plata para cubrir los gastos escolares necesarios, comprar los uniformes y útiles escolares hasta que estamos en la temporada propiamente dicha, resulta más caro que si se realiza antes, por lo que un buen consejo es destinar un pequeño presupuesto a eso y adquirirlo desde ya.
En este mes de diciembre, también es bueno priorizar las deuda adquiridas durante el año, en lugar de acumular más deudas. Ya que el hábito del ahorro se podrá desarrollar más fácilmente si no tenemos deudas.
Guardar las facturas de todo lo que se compra es un buen hábito que se debe desarrollar ya que puede ser de gran ayuda. En caso de que haya algún problema con los artículos adquiridos, el consumidor tiene todo el derecho de reclamar, aunque los establecimientos tengan gigantescos carteles diciendo que no aceptan reclamos.
La ley del consumidor establece que sí tienen derecho a reclamar en caso de que un artículo salga defectuoso y la única forma de demostrar la responsabilidad de la tienda, es guardar la factura, por lo menos quince días.
En caso de compra de bienes se establecen quince días; si la factura no establece un periodo mayor, la ley estipula un periodo mínimo de quince días para compra de cualquier bien; mientras que en el caso de servicios, son 30 días.
En la Oficina de Defensa al Consumidor, hay un equipo de personas capacitadas que pueden recibir cualquier tipo de consulta personal o telefónicamente, de forma gratuita.
ALIADOS Y ENEMIGOS
Las deudas no son buenas consejeras y no permiten desarrollar el hábito del ahorro.
Compras. Elimine las compras al crédito. Los artículos vendidos al crédito suelen tener un costo mucho mayor a su valor real. Si decide tener tarjeta de crédito que sea una sola, úsela sólo en emergencias.
Pagos. Nunca caiga en el error de dejar saldos para el siguiente mes ya que de esta manera la tarjeta se convertirá en su principal acreedor. Pague la tarjeta de crédito con el monto de contado y si no puede, trate de abonar una cantidad mayor al pago mínimo.
* El autor es Director de la Oficina de Defensa del Consumidor.