María José Uriarte R.
El secretario general del Frente Sandinista (FSLN), Daniel Ortega, aseguró ayer que conversó telefónicamente con el presidente Enrique Bolaños, después de varios meses de distanciamiento político.
Ortega afirmó que conversó con el mandatario, pero que se reservaba el contenido de las pláticas, porque acordaron mantenerla en privado, a solicitud del presidente Bolaños.
Sin embargo, el vocero presidencial, Lindolfo Monjarretz dijo anoche que Ortega le devolvió la llamada al mandatario, luego que éste trató de localizarlo para que asistiera el domingo a una Gala Navideña en el Teatro Nacional.
Ortega y Bolaños cenarán hoy en El Raizón y al encuentro asistirá el cardenal Miguel Obando y Bravo, dijo Monjarretz.
Ortega calificó de “totalmente artificial” la crisis política generada por el enfrentamiento entre los Poderes Legislativo y Ejecutivo y la atribuyó a una falta de entendimiento, comunicación y diálogo entre esas dos instituciones.
El líder sandinista aceptó el diálogo nacional pero hasta en enero, después de la elección de la nueva junta directiva parlamentaria.
Insistió en que el diálogo debe efectuarse entre las dos instituciones que recibieron el voto directo y secreto de la población en las urnas, como son el Poder Ejecutivo y Legislativo, sin obviar que la Asamblea Nacional, debe ser la sede del diálogo, al recibir más votos, y por lo tanto, tiene la mayor representatividad de la población.
Expresó durante su intervención, en la inauguración del faro “Cardenal Miguel Obando” en Masachapa, que la confrontación entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo, no es “saludable para Nicaragua”.
Justificó que las reformas parciales a la Constitución, para ratificar a los funcionarios, es para tener un mayor control sobre la operatividad de los ministros, los que serán separados, si observan que no cumplen con sus funciones.
Ortega no descartó que tanto él como el presidente Bolaños participen en el diálogo a pesar de haber nombrado a dos delegados para hacerlo.