Diego López Pérez
La hiperhidrosis es la sudoración excesiva de manos, pies y axilas. Esta anomalía que padecen un número elevado de personas provoca un problema al individuo que lo padece, ya que la hiperhidrosis afecta tanto la vida social como la profesional. Las personas que sufren esta sudoración incontrolable se sienten incómodas al dar la mano empapada de sudor a otra persona, también afecta al estudiante que da los exámenes mojados y arrugados por el sudor, o un camarero sirviendo las copas chopadas. Los que padecen hiperhidrosis desde que son pequeños se crían con una toalla en las manos y al jugar con otros niños mojan los juguetes, esto provoca que los otros niños no quieran jugar con ellos y los aislen.
Actualmente la hiperhidrosis tiene varias soluciones: una de ellas es utilizar antitranspirantes, con ellos se puede reducir el sudor del paciente, pero cuando se deja de usar el sudor vuelve a reaparecer. Una solución definitiva es una intervención quirúrgica llamada simpactectomía, que acaba con el sudor para siempre. Yo conozco sólo estas dos pero hay algunas más, aunque menos conocidas.
Creo que es sano que este problema se reconozca y se busquen nuevas soluciones más sencillas que puedan mejorar la calidad de vida de las personas que frecuentemente están sudando, haga frío o calor.