La incontrolable ola de chayules que invadió el pasado viernes el Centro Turístico Lorenzo Guerrero, de Granada, fue uno de los factores principales para el fracaso de la feria.

Fracasó feria navideña en Granada

Chayules, poca participación de artesanos y nula asistencia de visitantes, entre las causas Arlen Cerda/Corresponsal GRANADA.- La primera feria navideña denominada Desafíos y Oportunidades, organizada por la Promotora Artística, Cultural y Turística (Pactur) fue un fracaso. El evento que reuniría en el Centro Turístico Lorenzo Guerrero, de Granada, a unos ochenta comerciantes nacionales despidió desde […]

  • Chayules, poca participación de artesanos y nula asistencia de visitantes, entre las causas

Arlen Cerda/Corresponsal

GRANADA.- La primera feria navideña denominada Desafíos y Oportunidades, organizada por la Promotora Artística, Cultural y Turística (Pactur) fue un fracaso. El evento que reuniría en el Centro Turístico Lorenzo Guerrero, de Granada, a unos ochenta comerciantes nacionales despidió desde el sábado por la noche —el segundo de tres días— al último de sus únicos once puestos participantes.

A las nueve y media de la noche del sábado este centro turístico estaba desolado. Un par de fiestas en las discotecas locales, unas cuantas parejas en las bancas del sombrío Malecón y la estructura de La Herradura —sitio destinado para unos treinta módulos comerciales— con sólo un par de puestos desmantelados, listos para marcharse.

COMERCIANTES DECEPCIONADOS

“Desde el principio íbamos mal, pero mantuvimos la esperanza”, aseguraba a LA PRENSA Luis Eduardo Bracamonte, miembro del Bloque de Artesanos Profesionales de San Juan de Oriente, mientras en una mesa de madera esperaba que un microbús contratado llegara para poder cargar sus cajas enteras de artesanía de barro que no logró vender en la feria.

“Nosotros nos vamos decepcionados de esta feria, tristes, perdimos nuestra inversión, aunque a veces así es esto, pero creímos que por ser una feria turística nos iba a ir bien, pero no fue así”, dijo Bracamonte.

Junto a este artesano participaron otros 17 comerciantes locales de San Juan de Oriente que se agruparon en un módulo para ofrecer unas tres mil piezas artesanales. Cada uno de ellos realizó una inversión promedio de cuatro mil córdobas, además unos 40 córdobas diarios en alimentación y mil 500 en gastos de transporte.

Según Luis Reyes, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Cantur) y de Pactur, el factor principal por el que fracasó la feria es “la falta de conciencia, de voluntad y de valor por los productos locales. En Nicaragua no hemos aprendido a apreciar lo que nosotros mismos producimos, no hemos desarrollado esa cultura”, se lamentó.

“Tenemos el espíritu, la participación y la esperanza, pero no contamos con recursos”, dijo Reyes, para quien es una pena que los granadinos y turistas de la ciudad no se hayan presentado en la feria.

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