Arlen Cerda/Corresponsal
GRANADA.- El Santuario de Nuestra Señora de Candelaria, en el municipio de Diriomo, es único en sus características. Este templo parroquial es un majestuoso monumento de piedra sólida y posee uno de los puntales más altos del país.
Según el presbítero Mario Campos Bordas, su construcción se inició el 12 de diciembre de 1795, cuando el fraile franciscano José Antonio de la Huerta y Casso, Obispo de León, colocó la primera piedra. Así, durante más de un siglo, el pueblo católico de entonces cargó cada una de las piedras del templo, desde un cerrito de piedra blanca ubicado a un kilómetro de distancia, para luego construir y tallar sus amplias paredes. La obra fue inaugurada el 1 de enero de 1900.
Hoy se aprecia la sólida edificación con paredes de un metro de ancho, sus tres naves, cuyo techo es sostenido por doce horcones de madera de cedro real con doce metros de altura que fueron traídos desde el volcán Mombacho.
En la fachada exterior destaca su famosa cúpula inspirada en el estilo toscano de Italia. Su hermoso frontispicio, destruido por los temblores de la Laguna de Apoyo en el 2000, revela aún su estructura ecléctica que mezcla detalles renacentistas, barrocos y neoclásicos. El frontispicio es remachado por dos altas torres, una de la cuales luce un reloj holandés y guarda una preciosa campana fundida en bronce que llama para los servicios religiosos.
Esta iglesia cuenta con detalles en su fachada, donde los elementos de la construcción, de la forma en que van enlazados entre planos, relieve, con sus elementos decorativos principales, la línea, el círculo y las ondulaciones, rompen con la uniformidad de cuadros consecutivos. Incluso en el corte de la cruz sobre la torre y las columnas hay muestras del estilo colonial, así como sus materiales utilizados ya deteriorados vistos en sus columnas carcomidas por el tiempo.