Lucy Morren, fundadora de Soynica, junto a sus colegas.

Soy nica celebra 25 años

Arlen Pérez La Asociación Soya de Nicaragua (Soynica) está celebrando 25 años de trabajar por mejorar la alimentación y capacitar a las familias en temas de nutrición. Los primeros pasos de Soynica se dieron en 1979, con Duleze y Arturo Ardama, representantes mexicanos del organismo mundial Amigos de la tierra, Lucy Morren, Azalea Flores y […]

Arlen Pérez

La Asociación Soya de Nicaragua (Soynica) está celebrando 25 años de trabajar por mejorar la alimentación y capacitar a las familias en temas de nutrición.

Los primeros pasos de Soynica se dieron en 1979, con Duleze y Arturo Ardama, representantes mexicanos del organismo mundial Amigos de la tierra, Lucy Morren, Azalea Flores y Oscar García quienes aceptaron la tarea de enseñar técnicas caseras del frijol soya y conocimientos básicos para una buena nutrición.

Diez años después el 20 de diciembre de 1989, Soynica se constituye legalmente como organismo no gubernamental.

“Lo más difícil es que las autoridades y en la toma de decisiones políticas no hay suficiente atención a la problemática de nutrición”, dijo Lucy Morren, directora ejecutiva de Soynica.

Soynica ha entrado en miles de hogares con productos a base de soya y el extracto foliar.

Morren señaló que el aporte principal que ha dado esta asociación es la educación en nutrición que ofrecen a las familias, en especial a las de escasos recursos.

La comida alternativa que promueve Soynica no solamente es saludable, sino que resulta económica.

“Nicaragua es un país rico en su naturaleza, no tendría que sufrir ni hambre, ni desnutrición, ni anemia por lo que el mismo país puede ofrecer a su población. Si es así es porque no sabemos o no hemos tomado la decisión de utilizar bien los recursos”, explicó Morren.

Entre los logros para aprovechar los recursos, ponerlos al alcance de las familias, se encuentra una pequeña microprocesadora de productos derivados del frijol soya bajo la marca Nutrem.

Además atienden a más de dos mil niños en preescolares, reforzando la vigilancia nutricional y controles de hemoglobina.

Por esta labor de educar y mejorar las condiciones de vida de las familias nicaragüenses, dos de las promotoras fueron nominadas para ser parte del grupo de las mil mujeres que podrían ganar el Premio Nobel de la Paz.

“Lo que más me satisface es que lo que yo le digo a otros yo lo hice en mi casa y me ha traído muchos beneficios”, dijo Nereyda, González, promotora de Soynica.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí