Ofilio sigue hacia arriba

Edgard Rodríguez C. Nadie es tan inteligente para saber qué ocurrirá con Ofilio Castro en su futuro con los Nacionales de Washington, pero una cosa es clara: estamos en presencia de un notable jugador a través del cual se puede estructurar una franquicia. Aún sin llegar a alcanzar la espectacularidad de Bayardo Dávila o la […]

Edgard Rodríguez C.

Nadie es tan inteligente para saber qué ocurrirá con Ofilio Castro en su futuro con los Nacionales de Washington, pero una cosa es clara: estamos en presencia de un notable jugador a través del cual se puede estructurar una franquicia.

Aún sin llegar a alcanzar la espectacularidad de Bayardo Dávila o la exactitud de Edgard López, Castro es ahora mismo un shortstop consumado, preciso, confiable y muy completo.

Y su bate, aún en medio de lo cuestionable que puede ser la pelota y lo riguroso que es el pitcheo, se ha hecho sentir. Está sobre 300 puntos y se muestra suelto como tercero en el line up.

Ofilio nunca ha sido un corredor veloz, pero sus reacciones y su sentido del anticipo le permiten compensar esa deficiencia a la hora de los traslados en una posición tan estratégica para el éxito de un equipo.

Hacerse sentir, en medio de una alineación con gente de mucha experiencia como Norman Cardoze, Marlon Abea y Justo Rivas, no es tarea fácil, pero Castro lo ha conseguido. Su aporte es decisivo en las Fieras.

El salto más grande en la carrera de Ofilio quizá no se note en las estadísticas, pero su madurez física y mental lo han convertido en un jugador de primer orden en nuestro beisbol.

Por momento me recuerda al Edgard López recién venido al país tras su experiencia con los Bravos. Aún estaba brioso y en fase de construcción, pero ya se atisbaban los destellos del calibre que luego mostraría con mayor claridad.

Así se ve Ofilio, aún en proceso de evolución, pero siguiendo la ruta correcta hacia el estrellato. Su brazo, defensa, bateo y corring lo muestran como un jugador integral con todas las herramientas.

Hay además otra virtud en Ofilio: su actitud. Es un jugador con una gran ética de trabajo, empeñado en superarse y siempre listo para emplear horas extras en procura de su mejoría.

No sabemos si todo eso será suficiente para llevarlo a las Mayores, pero de lo que estoy seguro es que con Ofilio a sus 21 años, tenemos aquí a un jugador para disfrutar por largo tiempo en nuestro beisbol.

Vamos a ver cuánto crecen Mario Holmann y Ronald Garth, entre los infielders, pero por ahora Castro está varios pasos adelante. Eso sí, no sabemos quién llegará primero a la meta.

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