- Autoridades aún desconocen cifra exacta de los nicaragüenses que perdieron sus ranchos
Josué Bravo Corresponsal COSTA RICA.
Después de la tormenta viene la calma, reza un viejo adagio, pero en el asentamiento de Bibrí, en Pavas, San José, la angustia entre los afectados por las llamas que arrasaron parte del asentamiento, continúa porque el fuego arrasó con todas sus posesiones y ahora no tienen dinero para reconstruir sus viviendas.
Oficialmente la Cruz Roja informó ayer que durante el incendio del sábado por la noche en esa localidad 58 ranchos construidos de retazos de zinc, madera y plástico sucumbieron ante las llamas dejando en el desamparo a 363 personas.
SIN CIFRAS DE NICASAFECTADOS
Sin embargo, ni la Cruz Roja, ni la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), ni la Embajada de Nicaragua en Costa Rica conocen cuántos de esos 363 afectados son de origen nicaragüense.
“Sabemos que hay nicaragüenses afectados, pero se desconoce la cantidad porque las autoridades levantaron el censo sin preguntarles nacionalidad. Creo que son pocos, pero igualmente estamos indagando. Cuando tengamos las cifras exactas veremos en qué les podemos ayudar a nuestros connacionales”, dijo ayer tarde Néstor Membreño, Ministro Consejero de la Embajada de Nicaragua, mientras recorría el lugar del incendio.
Agregó que lo importante es que la mayoría de las personas están recluidas temporalmente en dos albergues habilitados por la CNE, uno en el templo católico de Lomas de Río y otro en la Iglesia Pentecostés, donde han recibido ropa, colchonetas y alimentos.
SORPRENDIDOS POR EL FUEGO
Karla Munguía, originaria de Estelí, cuenta que ahora no vale nada, luego de perderlo todo en el incendio. “Yo estaba dormida y cuando me avisaron de las llamas, agarré a mis cuatro niños y me salí a la calle. No tuve tiempo de sacar mis pertenencias. Perdimos todo y no tenemos plata para volver a reconstruir”, dijo a LA PRENSA, mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas.
Su casa era parte de los 58 ranchos quemados y que se ubicaban sobre el borde de un precipicio que culmina en las frías aguas del río Torres.
FUEGO ACABÓ CON SUS AHORROS
Bismarck Acosta, otro nicaragüense originario de Estelí, dijo que su hermana María se encuentra desesperada por no tener dinero para edificar nuevamente su rancho, pues unos 300 dólares que tenía ahorrados se le quemaron la noche del sábado.
“Yo también perdí mi televisor y mi VHS porque los bomberos nos dijeron que sacáramos las cosas de los ranchos. Aunque no se me quemó nada, en el alboroto se me robaron ese par de cosas”, explicó Acosta.
Dijo que cerca de su humilde vivienda estaban al menos cinco familias nicas que perdieron todos sus enseres.
SIN PéRDIDAS HUMANAS
El director del Cuerpo de Bomberos de Costa Rica, Héctor Chávez, quien ayer se encontraba en el lugar para determinar las causas del incendio, dijo que no hubo pérdidas humanas porque la mayoría de las personas se encontraban en San José presenciando el Festival de la Luz que cada año realiza la municipalidad.
“De lo contrario nos estuviéramos lamentando, tal vez muchos niños hubieran sido quemados”, acotó.
Ingenieros de la municipalidad de San José evaluaron el lugar para determinar si realmente el terreno es viable para reconstruir las casas.