Luis Alemán Saballos
Un descuido dejó graves consecuencias para el campesino Juan Jacinto Castillo Dávila, de 25 años, quien sufrió quemaduras en sus genitales tras un derrame de gramoxone. Explicó que el accidente se produjo cuando se disponía a preparar el herbicida que sería utilizado en la quema de la maleza en terrenos de la finca Santa María, ubicada en la comarca Guasaca del municipio del Tuma-La Dalia.
Castillo Dávila relató desde su cama en la Sala de Quemados del Hospital Antonio Lenín Fonseca, que el día sábado estaba preparando la combinación del herbicida y como el tapón del recipiente estaba muy socado, lo colocó entre sus piernas y al intentar abrirlo se le zafó derramándose parte del contenido.
“Yo intenté seguir las orientaciones indicadas en el uso del gramoxone, me quité la ropa, me lavé todo bien lavado, pero no sirvió de nada, el daño ya estaba hecho”, afirmó el campesino, quien dijo estar a la mano de Dios en el hospital, debido que no tiene ni un solo centavo con qué responder frente a alguna necesidad.
SIN AYUDA
Señaló que tras el accidente y debido a las lesiones, caminó más de seis horas desde la finca hasta el hospital de La Dalia, donde le dieron los primeros auxilios, pero debido a la gravedad de las lesiones, las autoridades de ese centro asistencial dispusieron remitirlo al Hospital Antonio Lenín Fonseca.
Castillo Dávila dijo que al momento del accidente estaba solo. “No había nadie quien me ayudara, por eso tuve que buscar el hospital y me fui caminando”, señaló.
Esposa hospitalizada
El lesionado afirmó estar muy preocupado, en primer lugar por sus tres hijos, que quedaron desamparados en su lugar de origen y por su esposa, Rosa María Rodríguez Centeno, de 28 años, quien se encuentra internada en el Hospital de La Dalia.
Un día antes del accidente, Rodríguez Centeno sufrió una caída cuando realizaba sus labores cotidianas siendo llevada de emergencia al centro asistencial.
“Ella no sabe lo que me ocurrió, está en el hospital de La Dalia por un aborto que sufrió al caer”, aseguró.