- Violencia palestina podría afectar la evacuación militar y de los asentamientos judíos en Gaza
- En el último ataque las milicias palestinas hicieron estallar una tonelada y media de explosivos contra soldados israelíes
Jerusalén/EFE
El recrudecimiento de las hostilidades en Gaza y Cisjordania, donde perdieron la vida cinco israelíes y tres palestinos en las últimas 24 horas, pone en duda el éxito de la campaña internacional para promover la paz en Oriente Medio.
El Viceministro de Defensa israelí, Zeev Boim, afirmó ayer que Israel exigirá un alto al fuego total de las facciones de la resistencia palestina para negociar con el líder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que surja de las elecciones presidenciales del próximo 9 de enero en Cisjordania, Jerusalén oriental y Gaza.
Boim hizo sus declaraciones tras el audaz ataque combinado de milicianos de la Resistencia Islámica (Hamas) y de los Halcones de Al Fatah, que el domingo causaron la muerte de cinco soldados israelíes e hirieron a otros seis al activar una tonelada y media de dinamita oculta en un túnel, lo que hizo volar su puesto militar.
Portavoces del movimiento integrista aseguraban anteanoche en Gaza, mientras la población festejaba el éxito de esa operación, que “la lucha contra el enemigo sionista ha de continuar”. Fuentes castrenses informaron ayer de un nuevo ataque palestino, esta vez con cinco proyectiles de mortero, contra asentamientos judíos de Nevé Katif que dañaron una vivienda pero sin causar víctimas.
Funcionarios del Gobierno israelí dijo ayer que “habrá una respuesta de las Fuerzas Armadas” pero descartaban una operación en gran escala que pudiera echar por tierra los esfuerzos diplomáticos, sobre todo los del Cuarteto de Madrid, para impulsar su plan de paz para guiar a palestinos e israelíes, conocido como la “Hoja de ruta”.
ESTADO DE SITIO
La población de Gaza, 1.4 millones de habitantes —cuyo territorio fue dividido por el Ejército en tres sectores aislados entre sí—, está hoy bajo estado de sitio, pero reina la calma.
El ministro Boim aseguró que el Gobierno israelí “seguirá combatiendo contra los terroristas por un lado, y por el otro adoptando medidas para facilitar el proceso electoral entre los palestinos”.
De momento, en medios oficiales se suponía que la intensificación de la violencia no influirá sobre una decisión oficial para liberar a 120 prisioneros palestinos, pero sí puede afectar la intención de coordinar con la ANP la evacuación militar y el desmantelamiento de los asentamientos judíos de Gaza, previstos para el año próximo.
Fuentes militares informaron de la posibilidad de contratar una draga o equipos de Rusia, para detectar esas “trampas subterráneas”.
EL MÁS SANGRIENTO
La “guerra de los túneles”, una amenaza que el Ejército israelí no ha logrado superar a pesar de sus ingentes medios técnicos, se ha tornado en el más peligroso desafío para sus tropas en ese territorio. El ataque de ayer en el puesto militar a 200 metros del paso de Rafah, en la frontera de Gaza con Egipto, ha sido el más sangriento.