Las esculturas del maestro fernando saravia en el parque Las Piedrecitas casi todas están mutiladas.

Vándalos destruyen monumentos nacionales

Los monumentos son para perpetuar la memoria de personas y hechos. Famosos son los que se levantaron en Grecia y Roma. En Nicaragua impera el saqueo, el comercio ilegal, la destrucción, el vandalismo que causan grandes daños a nuestro Patrimonio Histórico y Cultural. Las instituciones estatales por falta de apoyo presupuestario y personal calificado, son […]

  • Los monumentos son para perpetuar la memoria de personas y hechos. Famosos son los que se levantaron en Grecia y Roma. En Nicaragua impera el saqueo, el comercio ilegal, la destrucción, el vandalismo que causan grandes daños a nuestro Patrimonio Histórico y Cultural. Las instituciones estatales por falta de apoyo presupuestario y personal calificado, son puro adorno y las leyes “papel mojado”

Roberto Sánchez RamírezESPECIAL PARA LA PRENSArsá[email protected]

ACADEMIA DE GEOGRAFÍA E HISTORIA DE NICARAGUA

El rostro de la musa se mira grotesco y hasta cómico. La boca abierta donde tenía la boquilla de la trompeta, las mejillas infladas para expeler el aire y producir en el instrumento musical las notas que anuncian la gloria de Rubén Darío, en el parque que lleva su nombre.

En otro parque, el de Las Piedrecitas, una ronda de niños parece la escena de una película de terror. A varios niños y niñas les faltan los brazos. Para nada sirve una placa que dice: “A los niños, alegría y esperanza de la revolución”. La obra del Maestro Fernando Saravia está parcialmente mutilada.

En el Cementerio San Pedro, al busto del General Zamora, héroe de la Batalla de San Jacinto, un piruca le arrancó la cabeza para en un acto de magia, vender el mármol para convertirlo en una botella de aguardiente. Uno de los ángeles que estaban en el mausoleo de la familia Zelaya-López yace sin cabeza, alas y brazos. ¿Cómo poder volar?

Murales declarados por ley Patrimonio Cultural de la Nación fueron borrados, en un acto vandálico donde el arte fue atropellado por el fanatismo político. De los murales sólo queda el recuerdo escrito en un Decreto de la Asamblea Nacional y la firma del entonces presidente Daniel Ortega Saavedra.

Esa es la triste situación de los monumentos en nuestro país. Griegos y romanos, para citar algunas antiguas civilizaciones, realizaban los monumentos para perpetuar la memoria de personas o hechos, ahora son parte de los grandes atractivos turísticos. En cambio en Nicaragua hay vacíos legales, las pocas leyes son vagas, desactualizadas y pocas son las instituciones que se hacen cargo de la restauración y mantenimiento de los monumentos.

EN COMPLETA ORFANDAD

En cada puesta de una primera piedra o en la inauguración de un monumento, a la hora de la foto hay apretujamiento y hasta codazos. Después cuando se trata de cuidar la obra, reparar los daños causados por vándalos o pandilleros, cuesta encontrar paternidad que se haga responsable de reparar el daño. Como ejemplo, el abandono en que estuvieron el Cementerio San Pedro, La Loma y Laguna de Tiscapa.

Si revisamos las leyes y decretos que se han dictado sobre el Patrimonio Cultural, encontramos que en la mayoría de los casos son puro “papel mojado”, con el agravante que se trata del papel en que se imprime La Gaceta, el Diario Oficial. Es casi una muletilla señalar una asignación presupuestaria, sobre todo en el caso de los templos.

Las disposiciones legales sobre los muebles e inmuebles declarados Patrimonio Histórico y Cultural, nunca se han tomado en serio, los vaivenes de la política ponen y quitan estatuas y placas, sin que haya ninguna derogación, se da un tratamiento como si nunca hubieran existido los decretos. Habrá que ver lo que pasará cuando se legisle sobre bienes intangibles, hay un trámite ante la UNESCO sobre el Güegüense.

Un caso reciente es el del sitio histórico de La Barranca, a la entrada de Masaya, frente al Coyotepe, donde en 1912 hubo acciones heroicas entre las tropas del General Benjamín Zeledón y las de los conservadores apoyadas por los interventores norteamericanos. Fue declarado Monumento Nacional mediante el Decreto No. 1398 en 1967. La Barranca casi ha desaparecido debido a la extracción de material para construir la carretera que conduce de Managua a Masaya.

En 1983, la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, declaró Patrimonio Histórico y Artístico Nacional el casco urbano de la ciudad de León. La lista incluye setenta sitios, entre ellos el lugar donde fue ajusticiado Anastasio Somoza García en 1956, el árbol de tamarindo donde fue ahorcado el Cacique Adiac, las casas en que nacieron o murieron una serie de personajes leoneses. En muchos de los lugares señalados, no se encuentra ni siquiera una placa que registre nombres, fechas o hechos.

PRIMERA LEY DE PROTECCIÓN

Con el número 1142, se decretó en 1982, la Ley de Protección al Patrimonio Cultural de la Nación, hasta ahora vigente, se creó la Dirección General de Patrimonio Cultural, adscrita al Ministerio de Cultura, quedó establecido en el capítulo V la prohibición de destruir o alterar parcial o totalmente los bienes que forman parte del Patrimonio Cultural de la Nación.

En el referido capítulo se señalan varias prohibiciones, pero la realidad es otra. La historia es vieja, larga y triste, basta recordar que el Monumento a Montoya que es una referencia en Managua, estuvo en Granada comprado por un obispo que lo iba a dar a fundir para que le fabricaran una campana.

El busto de Don Fulgencio Vega, estuvo abandonado en un cuarto donde fue el Gran Hotel, tirado en el suelo y cubierto de polvo, luego que las ramas de un árbol de malinche le destrozó parte de la cabeza, en el Parque Central. El monumento al General de División José Dolores Estrada Vado, se estaba perdiendo a causa de la pintura de mala calidad con que lo cubrieron.

El monumento al Maestro Gabriel Morales fue parcialmente destruido en el Parque de San Antonio, abandonado después del terremoto de 1972, a la musa que estaba a su lado, le quebraron los brazos y la cabeza, pronto será restaurado por la Alcaldía de Managua y el fundador de la educación popular en Managua, estará de nuevo en el Cementerio San Pedro, donde originalmente estuvo y sitio en el que yacen sus restos.

RESCATE DE MONUMENTOS

Como respuesta a la campaña de rescate iniciada por la Alcaldía de Managua, se constituirá una comisión de ciudadanos que a título personal harán un estudio para proponer a la nueva administración municipal, un plan que comprenda levantar un inventario del estado en que se encuentran los monumentos ubicados en el municipio de Managua.

Se pretende recomendar medidas legales, conservacionistas y declaratorias de Patrimonio Municipal de acuerdo con las regulaciones de la Dirección General de Patrimonio Cultural del INC. Entre los miembros de esta comisión figuran: el arquitecto, pintor y escultor Federico Matus, el pintor Sergio Michelini, el experto en asuntos legales sobre patrimonio Noel Carcache Gonzaga y Roberto Sánchez Ramírez, miembro de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua.

Con la próxima inauguración del Centro de Historia Municipal, por primera vez en Nicaragua una municipalidad asume la responsabilidad de rescatar la memoria de los personajes y hechos más sobresalientes, es también una forma de encontrar su identidad y aumentar la estima por lo propio.

VER TAMBIÉN:

Situación legal de los monumentos

El caso de Catedral

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