- Con el respaldo del cardenal Obando, en medio de burlas y diatribas, invita a Bolaños a dialogar
- Vocero del gobierno dice que Ortega se negó en octubre a platicar con el Presidente en El Raizón
José Adán Silva
En medio de un agitado clima político, y tras una larga perorata de burlas, diatribas, ofensas y amenazas, el secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega Saavedra, aceptó ayer una propuesta de diálogo que el presidente Enrique Bolaños le ofreció hace varios meses.
En el diálogo, dijo Ortega, estaría como testigo el cardenal Miguel Obando y Bravo, quien de manera breve abogó por un entendimiento entre las principales fuerzas políticas nicaragüenses.
La “invitación” de Ortega se dio ayer en la sede de la Universidad Católica Redemptoris Mater, donde el líder sandinista se reunió con el Arzobispo de Managua, cardenal Miguel Obando, a quien entre otras cosas le expresó su solidaridad ante las supuestas gestiones del gobierno del presidente Enrique Bolaños para que el Vaticano sustituya al veterano religioso nicaragüense.
DIATRIBAS Y CRÍTICAS
Antes de referirse al tema del diálogo, Ortega expresó fuertes críticas hacia el presidente Enrique Bolaños, sobre todo porque el mandatario en un mensaje a la nación, la noche del pasado jueves, dijo que se opondría “a las buenas o a las malas” a las reformas constitucionales que impulsan en la Asamblea Nacional los diputados sandinistas y liberales.
“Estamos frente a un hecho sin precedentes, que yo recuerde, desde mi niñez, este es el primer Presidente que se atreve a decir, por las buenas o por las malas. El que habla por las malas, está diciendo: voy por encima de la ley, por encima de la Constitución”, dijo Ortega, quien aparte de acusar a Bolaños de “actitud dictatorial”, lo calificó de “mentiroso”, “manipulador” e “insensible” al lanzar supuestas amenazas de inestabilidad social en una época como la Navidad.
“Nos ha sorprendido escuchar al Presidente hablando que por las buenas o por las malas (va a oponerse a las reformas); es una amenaza al país, a la nación, porque este pueblo está preocupado de cómo va a hacer estas navidades para alimentar a sus hijos…, miren el regalo de Navidad que le da al pueblo nicaragüense, una amenaza al estilo de un dictador”, expresó Ortega, acompañado del cardenal Obando y con la Constitución Política de Nicaragua en la mano.
DE MENTIROSO PARA ARRIBA
Según Ortega, el presidente Bolaños no debería molestarse con las reformas a la Constitución “ya que él no manda a los diputados”, y más bien debería sentarse a dialogar con seriedad “y que el Presidente no sea mentiroso, se está caracterizando por ser un gran mentiroso, esos que andan jurando por su mamacita, por su papacito, por diosito a cada rato, esos son los más grandes mentirosos”.
“Nosotros esperamos que el Presidente recapacite, que se dé cuenta que éste no es un buen regalo de Navidad para el pueblo nicaragüense, que es un verdadero crimen que está cometiendo (al anunciar supuestas amenazas)”.
“Quiero invitarlo a dialogar. Yo lo invito a dialogar, acabo de hablar el tema con Su Eminencia, el cardenal Obando”, señaló Ortega, quien acusó a Bolaños de no actuar con responsabilidad ante temas tan delicados como las amenazas del uso de la fuerza para disolver las reformas constitucionales, tal y como han interpretado los sandinistas el mensaje “a las buenas o las malas” del presidente Bolaños.
PLÁTICAS PENDIENTES
“Yo quiero invitar al Presidente a hablar con seriedad, con responsabilidad frente a este país; un primer paso sería que hablemos, él y yo, qué es lo que tenemos pendiente. Tenemos pendiente una plática él y yo, él mismo lo andaba diciendo, constantemente andaba diciendo que se quería reunir conmigo, y el cardenal dijo que está de acuerdo con estar presente en esta reunión; el Presidente ha dicho que está de acuerdo con que el Cardenal esté presente, entonces… ¡Qué espera el Presidente para que nos reunamos!”, expresó Ortega, quien descartó temor alguno de que Bolaños recurra a las fuerzas armadas para tratar de disolver el parlamento nacional.
“Por mucho que Bolaños los mandara a usar la fuerza, no creo que él haga realidad sus amenazas, no veo cómo el Ejército y la Policía pueden violar la Constitución”, opinó Ortega, insistiendo en un diálogo.
El líder del Frente Sandinista recordó que hace algunos meses el presidente Bolaños había aceptado ir a un diálogo con los sandinistas, con la figura del cardenal Miguel Obando y Bravo como testigo y con los medios de comunicación y demás sectores sociales del país como testigos, “pero nunca dio el paso”, dijo Ortega.
SIN VÍSCERAS
El cardenal Miguel Obando y Bravo, al salir ayer de una reunión con el líder sandinista Daniel Ortega, dijo que los principales personajes políticos del país deberían mantener la calma y reflexionar ante crisis “serias”, como la que atraviesa el país.
“Yo lo que les quiero decir es que debemos mantener la calma, la serenidad, crear un espacio para reflexionar, y ver si la problemática nuestra que me parece muy seria, ver si se puede solucionar a través del diálogo; para esto es bueno dar un espacio, una calma en Navidad, con la cabeza fría, no dejarnos llevar por las vísceras”, dijo Obando, quien una vez más aceptó ser testigo de las conversaciones políticas.
DOÑA LILA INVITÓ A ORTEGA
Según el vocero de la Presidencia, Lindolfo Monjarretz, la primera dama doña Lila T. de Bolaños quiso mediar entre su esposo, el presidente Enrique Bolaños, y el dirigente sandinista Daniel Ortega, por lo que invitó a éste a que se reunieran en su casa de El Raizón el 5 de octubre de 2004 y acordaran los términos de un diálogo nacional.
“Venga con quien usted quiera”, le habría dicho doña Lila a Ortega, en una llamada telefónica en la que lo invitó a él y a su esposa, doña Rosario Murillo, a una cena en su casa.
De acuerdo a la información, Ortega habría dicho que llegaría acompañado sólo por su esposa, por lo que doña Lila le aseguró que también ellos estarían solos.
La reunión entre las dos parejas fue cancelada por el propio Ortega el 4 de octubre, un día antes.
Según Monjarretz, esta anécdota demuestra el interés que Bolaños ha mantenido por el diálogo, para el cual presentó una agenda de “bateo libre”, a mediados de septiembre, que excluía negociar la libertad de Arnoldo Alemán.