- Fue una grata sorpresa para Bomberos y hospitales
Wilder Pérez R.
La noche de La Gritería, ninguna de las sirenas de ambulancias que se escucharon avisaban sobre alguna persona quemada, ya que si las hubo, ninguna resultó tan grave como para necesitar atención médica de urgencia.
La evidencia de esto es que en las últimas horas del 7 de diciembre no se reportó ningún caso de quemados, tanto por la Dirección General de Bomberos, como por el Benemérito Cuerpo de Bomberos ni por la Sala de Quemados del Hospital Fernando Vélez Paiz.
Según el teniente Ángel Bustos, el incendio de mayor gravedad fue el que ocurrió en Bluefields, donde se quemaron 12 tramos como producto del mal manejo de la pólvora, en este caso un cohete lanzado en un área prolífera para los incendios, en el barrio Teodoro Martínez, que produjo pérdidas de 361 mil 500 córdobas.
“Estuvo mejor que el año pasado, cuando hubo tres quemados, pero no de gravedad, porque fueron en primero y segundo grado”, comentó Bustos.
Esta vez, la celebración de La Gritería, cuando la gente se desborda por las calles para recibir dulces y otros regalos a cambio de cantarle a la Virgen María por haber sido concebida sin pecado, no fue la principal causa de accidentes por quemadura, a pesar que el 7 de diciembre es uno de los tres días en el año donde más se manipula la pólvora, incluso por niños.
“Creemos que fue un éxito el Plan Pólvora, sobre todo por la campaña educativa que hicimos a través de los medios de comunicación”, dijo Bustos. Por su parte, los Bomberos beneméritos o voluntarios dijeron que lo más fuerte de ese día fue el incendio de tres metros cuadrados de monte en un predio no poblado.
Bustos también expresó que fue clave ubicar unidades de Bomberos en distintos puntos de Managua, de tal manera que no hubiera concentración de éstas en las estaciones, lo que les hubiera permitido actuar de manera rápida si se hubiera dado un gran incendio, como lo ocurrido en San Judas, donde un taxi se quemó por completo, aunque no como producto de manipulación de pólvora ni de La Gritería.
Consultado sobre la escasez de alimentos en las estaciones de la Dirección General de Bomberos, Bustos dijo que seguían comiendo por la caridad de los ciudadanos. Según denuncias de los mismos Bomberos, el Ministerio de Gobernación no tiene como prioridad alimentarlos, a pesar de que se les exige que estén 24 horas al día en alerta. El temor es desmayarse en medio de la acción.