Luis Eduardo Martínez M.CORRESPONSAL /MATAGALPA
La Policía decomisó una fuerte cantidad de municiones para armamento pesado que un ciudadano pretendía comercializar como “chatarra” y cuyo material explosivo tiene la capacidad para “estremecer” a la ciudad de Matagalpa, a pesar de que la mayoría de los artefactos carecía de los detonantes porque habían sido descartados por el Ejército de Nicaragua.
Según el capitán Zoilo Zeledón, jefe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía en Matagalpa, las municiones decomisadas habían sido desenterradas de los predios donde funcionó una base militar en el sector de Las Palomas, jurisdicción del municipio de Sébaco.
Indicó que la tarde del jueves, cerca de la entrada a la base del Sexto Comando Militar Regional en Waswalí, seis kilómetros al suroeste de la ciudad de Matagalpa, la Policía requisó la camioneta placas 152-259 que conducía Cristóbal López Fonseca, de 39 años.
En la tina del vehículo, debajo de un poco de leña y plásticos, López llevaba más de 300 granadas AS-17 para cañones de 57 milímetros, además de una bomba de 180 milímetros conocida popularmente como “rócket” y que aún tenía el detonante.
Al ser indagado por las autoridades policiales, López dijo ser “vendedor de chatarra” y que llevaba el material explosivo hacia su casa situada en el Reparto Primero de Mayo, en la salida de Matagalpa hacia Managua.
La Policía se movilizó al lugar y en el patio de la vivienda encontró más de mil trescientas granadas AS-17, que según el capitán Zeledón, son suficientes para producir “una hecatombe en la ciudad” y que estaban a la intemperie.
A 25 CÓRDOBAS POR QUINTAL
Según la versión de López ante la Policía, ya había realizado varios viajes hacia el sector de Las Palomas porque este material se lo vendía un hombre a quien no identificó, y posteriormente él lo revendía como chatarra.
López dijo que ya había vendido una buena parte de explosivos a una persona que lo buscaba en su casa, procedente de Managua, a razón de 25 córdobas por quintal.
Zeledón dijo que Cristóbal López será puesto a la orden del juez y acusado por terrorismo. Agregó que la Dirección de Auxilio Judicial profundiza en las investigaciones del caso para determinar cuál era el fin real de los explosivos.