Mata a su mujer de varias puñaladas

Josué BravoCorresponsal/COSTA RICA. Roman, Times, serif»> Mata a su mujer de varias puñaladas Josué BravoCorresponsal/COSTA RICA. Los celos y la constante discusión por una cuenta de ahorro pudieron ser las causas por las que el nicaragüense Bismarck Aragón, de 25 años, ultimó de cuatro puñaladas a su compañera sentimental, Maritza Obando, de 24, también originaria […]

Josué BravoCorresponsal/COSTA RICA.

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Mata a su mujer de varias puñaladas


Josué Bravo
Corresponsal/COSTA RICA.




Los celos y la constante discusión por una cuenta de ahorro pudieron ser las causas por las que el nicaragüense Bismarck Aragón, de 25 años, ultimó de cuatro puñaladas a su compañera sentimental, Maritza Obando, de 24, también originaria de Nicaragua, la mañana del domingo en Rincón de Paraíso, Cartago.

Según versiones de familiares del victimario, la pareja había ahorrado dinero con el objetivo de regresar a vivir a Nicaragua, de donde ambos habían salido hace siete años para buscar mejor vida en este país.

De acuerdo con Teresa Aragón, tía de Bismarck, últimamente discutían porque Aragón pedía su parte de dinero al ver que la joven aparentemente tenía un noviazgo con otro hombre, tras haberse separado de él hace unos seis meses por problemas intrafamiliares.

Bismarck tenía medidas cautelares que impedían que se le acercara a su ex compañera, sin embargo éstas fueron violentadas el domingo.

Relató que antes de ocurrir el crimen, ambos salieron de su humilde vivienda, construida con pedazos de zinc, discutiendo por el dinero mientras el supuesto amante de la mujer esperaba en la calle.

“Él le pedía que le diera la plata, pero ella le decía que ya le había dado su parte”, recuerda doña Teresa Aragón.

“Venían discutiendo cuando él sacó una navaja y le dio la primera herida en la espalda. Ella cayó y yo me le tiré encima para impedir que la matara, pero ya era demasiado tarde. Ya el daño estaba hecho”, se lamenta Maribel Aragón, pariente de Bismarck.

“Todo fue delante de mucha gente, pero no pudimos hacer nada para salvarla”, agregó.

Testigos que no quisieron identificarse indicaron que el crimen lo presenció una niña de seis años, hija de ambos, y otros niños del vecindario.

“Antes de morir ella me dijo que cuidara a la niña”, dijo doña Teresa Aragón.

“En cambio, él luego de matarla agarró a la niña y nos las dio a nosotros. Dijo que la mandáramos a Nicaragua para que la cuidara la familia”, agregó.

“Él dijo después que no quería matarla, pero ella lo había provocado. Es extraño esto porque él no tenía vicios, era honesto y trabajador. El hombre que hizo este crimen es otro hombre, no el Bismarck que conocimos, con buena educación”, indicó por su parte Maribel Aragón.

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