- Calderón dice que Rivas y Lang manejaron la licitación
María José Uriarte R.
Los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE) Silvio Américo Calderón y José Luis Villavicencio se contradijeron sobre la responsabilidad del cuerpo colegiado, al aprobar la adjudicación de las valijas auxiliares a la empresa Importaciones Ofimas, la que se supone fue favorecida por el magistrado Roberto Rivas.
Las valijas auxiliares contenían unos 30 artículos que utilizaron el día de las votaciones, entre ellos las ponchadoras que no funcionaron, y que según declaró el magistrado Rivas hace días a LA PRENSA, habían sido advertidos sobre esa posibilidad por la falta de tiempo para adquirirla con las características que quería el CSE.
La Contraloría General de la República otorgó diez días al presidente del CSE para que entregue copia del contrato que firmó con Ofimas y conocer las bases para la adquisición de las valijas.
El magistrado Calderón enfatizó que al eximir el ente fiscalizador de los procedimientos para la compra de los materiales electorales, el cuerpo colegiado del CSE no tuvo ninguna incidencia en esa decisión, que fue manejada directamente por el magistrado presidente Rivas, y el magistrado Emmet Lang, al ejercer éste funciones de coadministrador.
No obstante, insistió en que con ello no estaba responsabilizando a ambos magistrados, sino que lo correcto es que las personas involucradas en determinadas situaciones, son las que tienen que hacer las aclaraciones respectivas.
“Estoy diciendo que administrativamente son ellos los que pueden informar sobre el desarrollo de esa decisión, que fue de carácter administrativa y no de cuerpo colegiado, sobre la base de la resolución que dio la Contraloría; sin embargo si existe algún responsable, en principio habría que ver si es el proveedor, o si es la característica del producto que se pidió, porque también va en función de los precios que se otorgaron, así que eso habría que analizarse”, expresó Calderón.
Pero, contrario a lo dicho por Calderón, el magistrado Villavicencio manifestó que el CSE aprobó asignar a Ofimas la responsabilidad de hacer las valijas auxiliares, y negó que la oferta presentada por esa empresa estuviera por encima de otras propuestas.
Villavicencio señaló que el comité técnico presentó un dictamen, en el que recomendaban decidirse por Importaciones Ofimas, y que si hubo fallas con las ponchadoras, lo lógico es proceder a iniciar una investigación, una vez concluido el proceso de proclamación de electos, este 1 de diciembre, cuando se publique la lista oficial.
El magistrado electoral dijo que no conoció sobre la supuesta advertencia de la empresa Ofimas, de que las ponchadoras podían presentar problemas, pero reconoció que salieron defectuosas, y corresponde ahora verificar quién es el responsable.
“Yo desconozco si hubo o no advertencia, porque quienes manejan esto de manera directa es el presidente y vicepresidente de la administración del CSE, pero sí el CSE, para ser justos, fue el que aprobó de manera colegiada la contratación de Ofimas”, reiteró Villavicencio.
Al consultársele si los señalamientos de favorecer a Ofimas por supuestos vínculos del magistrado Rivas con Walter del Carmen Bravo Flores, uno de los socios de la empresa importadora, era una guerra indirecta contra los funcionarios del Poder Electoral, respondió que “más bien pienso que es una guerra directa del periódico LA PRENSA contra el CSE, porque no le dimos la licitación de las boletas, eso es todo”, afirmó Villavicencio.
El problema sobre la compra de las valijas electorales cobró interés para los periodistas el mismo día de las elecciones municipales, el 7 de noviembre, cuando las ponchadoras fallaron y hubo atrasos en los recintos de votación. Luego la Contraloría de la República se interesó en el caso.
Villavicencio desestimó que el CSE haya tenido una actitud irresponsable al no verificar la utilidad de los artículos contenidos en la valija auxiliar, porque confiaron en el criterio del comité técnico, integrado por funcionarios de alto nivel del Poder Electoral y especialistas.
“La irresponsabilidad pasa sobre una base de la confianza en el equipo que vos tenés subordinado, que es lo que decidimos hacer, ya que salieron malas (las ponchadoras), vamos a investigar las causas de por qué salieron malas, quién las compró, cómo se pidieron”.
Aseguró que todavía no tienen conocimiento de que la Contraloría enviará una solicitud para entregarle copia del contrato con Ofimas, aunque no descarta que la conozcan en próximas sesiones del CSE.