José Adán Silva
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció ayer la aprobación de un préstamo a Nicaragua por 7.2 millones de dólares, destinados a un programa de apoyo a la seguridad ciudadana mediante la reducción de la violencia y delincuencia juvenil en once municipios del país.
La proliferación de pandillas juveniles ha incrementado los delitos y la sensación de inseguridad en los centros urbanos de los principales departamentos, particularmente en Managua y la zona metropolitana.
Sus miembros se calculan en unos tres mil con edades entre 18 y 25 años, aglutinados en unas 40 bandas juveniles, según estadísticas policiales.
Sin embargo, las pandillas nicaragüenses no han alcanzado el nivel de peligrosidad y organización de sus similares de Centroamérica.
“Las pandillas juveniles, conocidas como ‘maras’, operan en Nicaragua en forma diferente de otros países centroamericanos, sin una jerarquía organizativa y con pocos lazos con el delito organizado”, dijo la jefa de equipo del BID Mariko Russell.
De acuerdo a un comunicado de prensa, el programa busca elevar la efectividad de las instituciones a cargo de la seguridad ciudadana.
PRÉSTAMOS SUAVE
“Entre los muchos factores de riesgo de que los jóvenes se incorporen a las bandas se encuentran, además del legado de violencia política e institucional de las décadas del setenta y el ochenta y la significativa incidencia de la violencia doméstica, las altas tasas de deserción de la escuela básica”, afirmó Russell.
La prevención de la violencia juvenil incluirá medidas en áreas tales como educación en valores y oficios, capacitación laboral y promoción del empleo juvenil y deportes y uso positivo del tiempo libre.
El préstamo, que al tipo de cambio oficial supera los 118 millones de córdobas, se otorgará a un plazo de 40 años, con un período de gracia de 10. La tasa de interés anual será del 1 por ciento durante la primera década y de 2 por ciento con posterioridad.
Los fondos locales de contrapartida totalizan 700 mil dólares. El programa recibirá también apoyo del gobierno de Corea y del Banco Centroamericano para la Integración Económica.