Melba García
Mi mas sentido pésame a los familiares de la joven periodista María José Bravo, asesinada mientras ejercía sus labores, de igual manera al personal del Diario LA PRENSA que hoy ha perdido a uno de sus miembros como corresponsal.
Condeno este atentado criminal que ha dejado una criatura inocente sin madre y mucho dolor en el corazón de las personas que le conocieron. Siento vergüenza del revanchismo político que se vive en Nicaragua, que a estas alturas no haya civismo y que sean funcionarios públicos y políticos los que se vean involucrados en crímenes. ¿Qué ejemplo pueden ser para la sociedad?
Nadie sabe cuánto peligro enfrenta un periodista cuando tiene que dar coberturas a actividades políticas, el decomisado de drogas, desalojos, entre otros, y lo digo por las experiencias que me tocó vivir durante once años que me desempeñé como corresponsal en Chinandega. Y qué difícil ha sido que los periodistas tengan un buen salario, un seguro social o una indemnización cuando mueren.
Somos el gremio que hacemos todo lo posible para el bien de la sociedad y resulta ser el gremio de los desamparados. Esa es la realidad que uno enfrenta.
Espero que las autoridades apliquen todo el peso de la ley al ex alcalde de El Ayote, presuntamente el principal sospechoso del crimen de la joven periodista María José Bravo (q.e.p.d.) y que no pase como con la muerte del periodista Carlos Guadamuz que hasta ahora las investigaciones no fueron las verdaderas.
Periodista nicaragüense