Edgardo Jiménez
Con respecto a las reformas que algunos diputados quieren hacer a la Constitución de la República, me parece muy bien la que se refiere a la ratificación de la Asamblea a los nombramientos de ministros, vices, directores de entes autónomos, embajadores y otros, pues de esta forma el Presidente, sea quien fuere, no podrá nombrar a los amigos, familiares o miembros de su partido para hacer un favor, en los puestos públicos de responsabilidad.
Entiendo que el Presidente, para cualquier puesto, mandará una terna a la Asamblea y ésta, después de que la comisión haga una buena investigación de las personas, elegirá a una. Espero que escojan al más capacitado y no por política partidista o por coima. También se necesita una ley para que los diputados sean elegidos directamente por los ciudadanos y que hayan nacido o vivido por lo menos los últimos cinco años en los lugares que pretenden representar. De esta manera se acabarán los dedazos de los caciques a los políticos corruptos.
Sólo así tendremos una Asamblea que verdaderamente represente los intereses del pueblo. En la Asamblea Nacional está la raíz de la honestidad o la corrupción. Señores diputados, hagan estas leyes para por el bien de la población que los eligió.