- Bajo la delicada figura de Velia Govaere, francesa nacionalizada costarricense, se encuentra toda una experta en el tema de comercio exterior, su principal pasión después de su profesión de abogada. Está en Nicaragua como consultora y es optimista en el futuro del país a través del Tratado de Libre Comercio negociado con Estados Unidos
Gustavo Ortega Campos
Es toda una experta en el nada fácil tema del comercio exterior y tiene la suerte de contar con la experiencia de los dos lados de la acera, pues ha trabajado para la empresa privada y para el sector público de su país “adoptivo”: Costa Rica.
Velia Govaere Vicarioli ahora es una consultora del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), trabaja en los ajustes para hacer más eficiente la administración de tratados comerciales y los asuntos de salvaguardas comerciales, entre otras cosas.
Catedrática con seis años de experiencia, dudó mucho en responder preguntas personales que provocaron varios sonrojos muy obvios por su piel blanca. De muchos ademanes, Govaere dice sentirse muy bien aquí en Nicaragua, sobre todo por la convivencia con su compañero de vida, que es un pinolero de pura cepa.
Una tica trabajando en este nivel es algo que no ha sido muy común acá en Nicaragua, ¿cómo llegó acá?
El año pasado tuve la oportunidad de venir a la séptima ronda del Cafta que se desarrolló aquí en Managua, adicionalmente tuve la oportunidad de estar en una ponencia de don Mario Arana (Ministro de Fomento), desde entonces, sinceramente me emocionó el nivel de apertura y de transparencia que ha mostrado el Gobierno nicaragüense en relación al sector privado…
¿Usted cree que hubo apertura por parte del Gobierno en las negociaciones?
Primero que nada, yo vengo del sector privado, tengo experiencia gubernamental y privada, pero en esos momentos estaba en el sector privado, yo creo que eso fue lo que fomentó mi interés, venir a un lugar donde hay una sinergia entre el sector privado y el Gobierno y hay coordinación que realmente funcione, es ahí donde quería estar. El año pasado quedé enamorada de esto y realmente me impactó, este año envié el currículo.
¿Envió el currículo porque existía la plaza o fue una opción suya?
A mí me contrataron inicialmente para la revisión jurídica del Cafta, yo había enviado como abogada mi currículo, pero luego don Mario (Arana) estimó que era urgente iniciar un proceso de reestructuración de lo que es la dirección general de Comercio Exterior y me asignaron esa tarea.
¿Cómo estaba su situación laboral en Costa Rica donde sabemos es todo un personaje en su especialidad?
Primero que nada, me dieron permiso de coordinar la Maestría de Derecho Económico desde acá, como es una universidad a distancia, en principio no debería existir problema de que su coordinador esté fuera, ese es uno de los puntos que más habría lamentado. Yo daba clases en la Universidad de Costa Rica, en varias (universidades) privadas, daba clases en el Instituto Diplomático, todas de forma regular. Para mí hubiese sido doloroso dejar la maestría, pero me lo permitieron, es lo único que mantengo de casa, creo que es el momento apropiado de regresar al sector público, yo empecé en el sector público en Costa Rica y tenía a mi cargo el establecimiento de una unidad de prácticas de comercio desleal y medidas de salvaguardas y fui su primera directora, ahora estoy retomando ese reto de crear la unidad de administración de tratados en Nicaragua.
Estamos hablando que trabajan en una dirección más funcional…
En realidad, si vos te acordás, a como estaba diseñada la dirección de Comercio Exterior, el director de Integración y Aplicación de Tratados tenía a su cargo el Tratado de Libre Comercio con México y República Dominicana, pero él está abocado a un reto que es también importante, la unión aduanera. Ya pensando en otras negociaciones que tenemos pendientes con Canadá, Chile y la que tenemos en curso con Taiwan, estos nuevos retos y el volumen de trabajo era importante tener una oficina especializada que administrara los tratados de libre comercio, estamos hablando de fortalecimiento institucional, de una revisión en el área legal de lo que hay y lo que se puede agregar pensando en la implementación del Cafta.
¿Cuál es su valoración preliminar del trabajo que se ha hecho en el Mific en lo que respecta a los tratados comerciales?
Mirá, el mero hecho de tener absoluta claridad y estar conscientes de que había que fortalecer esta área, es el punto de partida, el momento preciso para sentarse a diseñar cuál era la dirección que iba a atender los nuevos tratados y lo que hicimos en realidad es crearla, crear nuevas funciones y centralizar otras. Lo que hicimos fue ver si existía algún tipo de duplicidad, centralizar funciones, crear una oficina nueva y revisar la parte legal, en eso estamos todavía.
¿Cómo surgió esa pasión por el comercio internacional, pues desde que la conozco siempre está involucrada de cuerpo entero en el asunto y es una materia que no es nada fácil?
Yo cuando ingresé a Derecho, no te lo puedo explicar pero desde primer año yo quería estudiar Comercio Internacional y fue mi línea, me fui a hacer la maestría a Estados Unidos, de hecho a mí me entrenaron más para gobierno que para sector privado, pero me encanta el sector privado, yo creo que ha sido buena la experiencia. He trabajado con arroceros grandes y chicos, lecheros, les manejé los contingentes de exportación e importación por tres años, sabiendo que uno ha utilizado regulaciones para exportar a Estados Unidos es muy emocionante saber que uno va a interferir en la elaboración de reglamentos para que el sector productivo nicaragüense pueda aprovechar el contingente que tiene asignado para Estados Unidos en DR-Cafta. Yo creo que si uno ha hecho la combinación del sector público primero, del sector privado luego, no puede uno dejar de sentirse hermanado con el sector privado y recordar en todo momento que es el usuario final porque uno ha estado en sus zapatos, hemos estado caminando con sus pies, pero igual uno ya conoce los problemas que hay con la administración (de los tratados).
Creo que el tema requiere de una actualización de conocimientos permanente por ser una actividad dinámica, ¿qué tanto de eso la ha mantenido separada de su vida social y personal?
(Risas), ¿mi vida personal?… yo sé que uno debe pasar por un proceso de aprendizaje en Comercio Exterior no sólo porque hay cambios en las materias que uno se ha especializado, sí, la verdad consume mucho tiempo y energía pero yo he tenido la ventaja de estar en dos sectores con los que he tenido una visión global.
¿Cómo ve la aplicación del DR-Cafta?
Si vos ves cómo se está perfilando la aplicación del DR-Cafta en Nicaragua y Costa Rica, son polos opuestos, en Nicaragua ya está en manos de la asamblea legislativa, nos estamos preparando, estamos trabajando. En Costa Rica la preparación ya se ha dado, hay una buena instancia de aplicación de tratados, pero el DR-Cafta no ha llegado al Legislativo así que no sabemos si habrá dificultades o no, estamos esperando, a mí me ilusionaría que entrara en vigor de manera conjunta en toda la región.
¿Es bueno o malo el DR-Cafta?
Yo lo veo como un reto, estamos hablando de crecimiento en las exportaciones, diversificación de la oferta exportable disponible, eso es importante, en el tema de textiles hay una posibilidad de inversiones y de crecimiento. Creo que el DR-Cafta atraerá inversiones incluso de otras áreas que ven a Nicaragua como plataforma para entrar al mercado estadounidense.
¿Eso no cree que es exceso de optimismo?, es más, la población ni sabe qué es eso…
Creo que hemos fallado en el tema de divulgación, estamos trabajando en eso, diseñando estrategias. Mi opinión personal es que Nicaragua fue uno de los ganadores en la negociación, hizo una excelente negociación y no te lo digo porque esté trabajando acá, tuvieron un excelente equipo.
¿Cuánto tiempo se queda en Nicaragua?
De momento tengo la esperanza que podamos seguir con la contratación, éste es un proyecto más amplio, yo creo que en el tema de administración de tratados con esta reestructuración que se ha aprobado, ha tenido un avance importante pero hay otras áreas.
Usted es una tica en Nicaragua, ¿cómo le ha ido?, pues lo normal ha sido que hayan miles de nicas en su país…
Te voy a responder, es que primero siempre he tenido relación con la colonia nica en Costa Rica y he venido aquí desde 1995 de forma regular, yo venía sabiendo que es una población hospitalaria y muy cálida, me han recibido muy bien, estoy muy contenta. Por otro lado yo soy una costarricense sui generis, no nací en Costa Rica, mi padre es francés, mi madre es italiana, tenemos un ligamen por mi abuelo materno, es la única gota de sangre costarricense que tengo y yo opté a la nacionalidad costarricense cuando alcancé la mayoría de edad, no he tenido ningún problema, es más, hay cierta semejanza entre la cultura europea y la nicaragüense, pensando en Francia (donde nació)…
¿En qué sentido?
En la franqueza, son muy directos, te dicen las cosas en la cara y yo no tengo ningún problema con eso, realmente para mí es satisfactorio, es perfecto.
UNA COSTARRICENSE «MULTI RAZAS»
Velia Govaere Vicarioli es una persona muy peculiar, se nacionalizó tica cuando cumplió la mayoría de edad, pues nació en Francia de padre francés y madre italiana.
Por parte de su padre tiene ascendencia belga, holandesa y francesa. El caso de su madre no es menos curioso, nació en Italia cuando su padre, nacido en Costa Rica de padres italianos regresó a estudiar a ese país en la Segunda Guerra Mundial.
Luego su madre llegó a Costa Rica y en su etapa de juventud le tocó ir a estudiar a Italia donde conoció a su padre en Francia.
“Aprendí español como a los cuatro años”, dice Govaere, pues sus primeros años creció en Francia, “a veces me dicen que tengo acento francés, yo no me oigo, sólo (oigo) el acento tico”, asegura.
Estudió en Francia pero se bachilleró en Costa Rica.
En su tiempo libre es amante de la lectura en francés e inglés, según dice para mantener frescos los dos idiomas.
Se dice una amante de la comida nica, la que probó por primera vez en las “fritangas” de Miami, “por eso las adoro”, asegura, sin embargo trata de no comer nacatamales todos los domingos por aquello de las libras de más que podrían surgir. “No es que no quisiera, sino que me abstengo”.
DETALLES
Abogada, especialista en Comercio Exterior.
Master en Diplomacia y Master en Derecho.
Casada.
Consultora para el Gobierno y la empresa privada costarricense.
Actual consultora del Mific en Nicaragua.
Catedrática en Costa Rica.
Un libro y otro por venir.