Elízabeth Romero
Inmovilizado de casi todo su cuerpo está Rolando José Flores Olivas, de 25 años, producto de un balazo recibido en el cuello.
Desde la cama 22 de la sala de varones del Hospital Antonio Lenín Fonseca, el joven manifestó que únicamente puede mover la pierna derecha, después el resto del cuerpo ha quedado inmovilizado.
El mismo domingo, cuando fue internado en ese centro asistencial, los médicos expresaron extraoficialmente que habían pocas probabilidades para el paciente. En caso que no falleciera éste podía quedar parapléjico.
“Quedó muerto todo mi cuerpo”, dijo la mañana de ayer Flores, cuando fue visitado por su hermana Claudia Flores.
El joven viajaba en una unidad de la mini ruta 4, cuando en las inmediaciones del Instituto Benjamín Zeledón, otro pasajero le disparó a Flores, aparentemente porque éste pretendió robarle.
Uno de los testigos fue el taxista Armando José Morgan, quien dijo ante las autoridades que circulaba detrás de la mini ruta 4, cuando escuchó tres detonaciones y de pronto observó al herido descender del bus, dar unos cuantos pasos y desplomarse en el suelo.
“A mí me pegaron el disparo. Iba a bajarme, se lo tiró a otro a unas 20 varas. Yo iba cerca y me lo pegaron a mí», expresó Flores, mientras de su rostro salía una mueca de angustia.
Flores expresó que “ellos (la Policía) dicen que llegaron a denunciarme supuestamente, pero nada que ver conmigo”.
Las autoridades del Distrito Tres de la Policía, hasta ayer no registraban ninguna denuncia del caso.