- La víctima recibió un balazo mortal en la espalda
- La autora del disparo asegura que nunca tuvo intenciones de matarla
Carlos Martínez Morán
La niña de 13 años, Elizabeth de los Ángeles Zeledón López, murió casi de manera instantánea de un disparo que le impactó en su espalda, cuando se encontraba cortando leña en una propiedad privada, ubicada en el kilómetro nueve y medio de la carretera sur, 300 metros al Este.
La menor residía en el asentamiento Lila T. de Bolaños, ubicado al Oeste del barrio Camilo Ortega, de donde salió supuestamente sin el permiso de sus padres en compañía de Jesenia María Rodríguez García, otra menor de edad.
Cuando se encontraban cortando leña en los terrenos de la finca El Chinamo, Elizabeth fue herida mortalmente de un disparo que supuestamente realizó desde cierta distancia Flor de María Morales Alemán, vigilante de esa propiedad.
En su declaración preliminar, Morales Alemán le informó a la Policía que ella había realizado un disparo en dirección al sitio donde escuchaba un ruido.
Agregó que nunca vio a la menor de edad y a su acompañante, porque se encontraban dentro de una zona boscosa, a unos 100 metros de donde ella manipuló el arma de fuego.
Morales Alemán, de 43 años, fue detenida minutos después del hecho por una patrulla y encerrada en una celda preventiva de la Policía del Distrito Tres de Managua.
Los investigadores del caso también ocuparon el arma de fuego, un revólver calibre 38 que supuestamente utilizó la mujer para realizar el disparo.
Según Flor de María Morales Alemán, minutos antes del incidente, ocurrido a eso de la 1:30 p.m. de ayer, le realizó también un disparo a varios sujetos que se habían introducido a la propiedad con el propósito de robar naranjas y otras frutas.
“Yo realicé un disparo al aire cuando los descubrí que estaban en los palos y ellos salieron corriendo. Cuando escuché el ruido que parece hacía la niña, pensé que eran los mismos”, dijo.
Agregó que escuchó un grito y fue al lugar donde encontró muerta a la menor.
ACECHADA POR DELINCUENTES
Pedro Fariñas Vega, responsable de la finca El Chinamo, lamentó el sangriento suceso ocurrido dentro de esa propiedad, principalmente porque la víctima fue una niña que tenía toda una vida por delante.
SALIÓ SIN PERMISO
Familiares de la víctima explicaron que le indicaron a la niña que no saliera de la casa porque el lugar era muy peligroso, ya que acostumbran dispararle a la gente que encuentran cortando leña. Sin embargo, la menor desobedeció y se fue con una vecina.