- Expertos de la Policía Nacional estiman que la bala que mató a María José Bravo rebotó antes dos veces
- Otros expertos afirman que si el proyectil hubiera rebotado, habría perdido su fuerza mortal
Elízabeth Romeroy Mercedes Sequeira
A un día de realizarse la audiencia inicial contra el acusado de asesinar a la periodista María José Bravo Sánchez, surgió una contradicción en el expediente que posee la Fiscalía sobre las investigaciones de la Policía Nacional.
El informe destaca que la bala que segó la vida de la corresponsal de LA PRENSA en Chontales, salió a una altura de 1.27 metros y rebotó en dos ocasiones antes de impactarla mortalmente en el pecho.
El disparo contra la periodista lo hizo el ex alcalde del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en el municipio El Ayote, Eugenio Hernández González.
La nueva versión se contradice con el informe del forense de que la periodista tenía la piel quemada, como una señal de que había recibido un balazo a quemarropa, lo que también fue señalado por algunos testigos del crimen ocurrido el 9 de noviembre pasado en la ciudad de Juigalpa.
Otra contradicción es que la Policía estableció al inicio que Hernández disparó a la altura de su cintura, con la mano izquierda; y este también alegó que el arma se le había caído y se disparó sola en el suelo.
Fuentes consultadas ayer por LA PRENSA, consideran que es inconsistente la posibilidad de que con dos rebotes la bala haya tenido un impacto mortal, porque se considera que al producirse un primer rebote el proyectil pierde fuerza.
No obstante, según los expertos policiales, el punto de origen desde donde se dispara el proyectil que rebota contra el piso y el muro e impacta a la víctima, fue el interior del bolso rojo que los testigos identificaron como propiedad de Hernández.
“Se encontraron dos brechas de rebote, una sobre el andén a ocho centímetros del muro y otra sobre el muro 20 centímetros hacia el este de la brecha antes descrita”, señala el informe de los expertos en balística en parte de sus conclusiones, y agrega que “la trayectoria del proyectil fue descendente en dirección sureste, rebotó contra el piso y ascendiendo rebota contra el muro siempre en dirección sureste, desviándose hacia el noreste, coincidente con el punto donde se ubicaba la víctima al momento de ser impactada”.
Según los expertos, la víctima se encontraba en posición de pie, de frente al muro, con su cuerpo ligeramente girado hacia el sur-oeste, a 70 centímetros del muro y a 1.60 metros de la brecha de rebote del piso.
Desde un inicio, el imputado alegó en su defensa la caída del bolso con el arma, la cual se disparó debido al golpe. Supuestamente el bolso estaba colgado de una malla en la parte frontal del Instituto Nacional de Chontales. En ese momento los jefes policiales dijeron que no se podía descartar este hecho.
El 10 de noviembre, Hernández fue entrevistado por los instructores del caso y aseguró: “Yo, en ningún momento disparé la pistola y ni siquiera la saqué del bolso, yo considero que el bolso cayó al suelo y la pistola se disparó”.
Pero un experimento de los expertos del Laboratorio de Criminalística determinó que “no es posible que se produzca un disparo estando el arma con cartuchera en recámara y cayéndose desde una altura de un metro o menos”.
RELACIÓN DEL HECHO
En la relación del hecho que realiza la Fiscalía en su acusación ante la Juez de Audiencia, Raquel Montiel, destaca que el pasado 9 de noviembre, cuando se esperaban los resultados de las elecciones municipales de Cuapa y Santo Tomás, Chontales, la víctima se encontraba al lado izquierdo del muro exterior del Instituto Josefa Toledo de Aguerri, en Juigalpa, donde funcionó el Centro de Cómputos Departamental en los recién pasados comicios municipales. A una distancia aproximada de un metro y medio de ella se encontraba Eugenio Hernández González.
Éste “en posición de cuclillas o sentadilla, sosteniendo en sus manos un bolso de nylon color rojo… en cuyo interior, además de otros objetos personales llevaba oculto un revólver calibre 38, marca Astra, serie 42836, todo ello con el fin de ocultar el arma de la vista de los demás y que el acusado desde la posición en que se encontraba y con el arma siempre dentro del bolso, procedió a dispararla con la mano izquierda en dirección hacia donde se encontraba la víctima María José Bravo Sánchez”, señala el fiscal auxiliar Maylor García, en su relación del hecho.
Y agrega: “Una vez realizado el disparo, el imputado trató de alejarse del sitio del hecho, pero fue detenido inicialmente por el agente policial Eleázar de Jesús Salazar, quien descubre al imputado en el momento en que éste pretendía incorporarse, llevando consigo el bolso rojo con el revólver aún en su interior”.
En su declaración ante la Policía Nacional, Manuel Salvador Fonseca Aragón señala que primero escuchó un sonido parecido al de un triquitraque y posteriormente escuchó caer un objeto, al mirar hacia atrás apreció a una persona que levantaba un bolso rojo, de colgar.
Casi al momento escuchó voces de personas que no identificó, que decían: “Tiraron a María José”.
José Félix Padilla Duarte coincide con Fonseca en sus declaraciones.
En ese momento, dijo, la periodista conversaba con varias señoras oriundas de Santo Tomás, Chontales, cuando escuchó una detonación “no muy fuerte, como el sonido cuando se revienta un triquitraque”.
Tras la detonación escuchó como “cuando uno deja caer algo sobre el suelo”, y en ese momento observó que “un hombre del sexo masculino, adulto, deja caer sobre el piso un bolso de color claro, no preciso su color”.
“Acto seguido observo que venía hacia el suelo la periodista antes mencionada, al ir cayendo ésta es sujetada en peso por la señora de apellido Martínez. Y escucho una voz, no podría precisar de quién se produjo, pero ésta dijo: Mataron a María José”, refirió el testigo.
Hay otra persona que se encontraba en el Centro de Cómputos, que refirió a LA PRENSA que en ese momento un activista del PLC, del municipio La Libertad, Chontales, pretendió sacar a Hernández por el portón trasero del Centro de Cómputos. En ese momento, dijo la testigo, la cónyuge de Hernández, Juana Duarte, le advirtió: “La cagaste”.
La médico forense Blanca Moreno, en su informe determinó que en el tórax anterior encontró una herida en forma oval a nivel de la línea media esternal, entre el cuarto y quinto espacio intercostal, con quemadura a nivel de epidermis, que mide dos por 0.5 centímetros, y bordes de herida invertidos hacia adentro (orificio de entrada) sin orificio de salida.
Según la forense, de quien se dice es miembro del PLC, la causa de la muerte fue hemorragia masiva secundaria por herida con arma de fuego.
En su trayecto la bala provocó fracturas a nivel del cuarto arco costal izquierdo, desplazándose en dirección oblicua anterior izquierda, en su trayecto lesiona los vasos sanguíneos (aorta toráxica parénquima pulmonar y cavidades cardíacas derechas (ventríloco y aurícula derecha), alojándose entre el octavo y noveno espacio intercostal.
CUESTIONAN ACTUACIÓN POLICIAL
Alejandra Sánchez, tía de María José Bravo, demandó a la jefatura policial, se investigue la actuación del jefe de la Policía de Chontales, comisionado Otilio Duarte.
A Duarte se le ha mencionado de ser amigo de Hernández González, lo que fue desmentido por el jefe policial.
“Yo en principio ni lo conozco a ese señor, no soy de este lugar, tengo dos años y medio de estar aquí… tengo 10 meses de no visitar El Ayote”, refirió Duarte, quien alegó que la actuación de esa entidad en las investigaciones ha sido profesional.
“Lo importante que hay que reconocer aquí es la rapidez y agilidad con que actuó la Policía Nacional al momento de capturar al hechor”, dijo el funcionario policial.
El Jefe de Relaciones Pública de la Policía Nacional, comisionado Alonso Sevilla, anunció que están dispuestos a investigar la forma en que se condujo esta investigación.
La fiscal departamental de Chontales, Aurora Amador, de quien se dice fue secretaria del diputado por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Dámisis Sirias, anunció que aún continúan las investigaciones previo a la audiencia inicial, a efectuarse mañana, para analizar si es procedente la calificación de asesinato o mantener la de homicidio culposo. Prometió que esa institución será objetiva en su acusación.
NOMBRA ABOGADO DEFENSOR
Ayer se personó ante la juez Montiel, como abogado defensor de Hernández González, el licenciado Ricardo Polanco.
Entre las defensas realizadas por Polanco, figuran la de Harvey Mayorga, considerado la mano derecha del ex director de Ingresos, Byron Jerez, quienes fueron procesados por el llamado caso de “los camionetazos” y posteriormente liberados de los cargos por un jurado de conciencia.
Polanco resultó involucrado en una investigación que realizó la Dirección de Auxilio Judicial( DAJ) y que terminó con la destitución de dos procuradoras, al filtrarse un documento confidencial que involucraba al ex banquero Haroldo Montealegre Lacayo.
Polanco anunció que presentará las pruebas que destruyen toda presunción de culpabilidad en contra de su defendido.
“Él es inocente según la Constitución; tengo que probar lo contrario de las pruebas que presente la Fiscalía”, dijo Polanco.
El defensor de Hernández manifestó que consultó a la secretaria del Juzgado de Audiencias y oficialmente se le confirmó que se mantiene para mañana, a las 10:00 a.m., la audiencia inicial en que deberá comparecer el imputado.
HERMANO: ES INOCENTE
El actual alcalde de El Ayote, José Luis Hernández González, hermano del sospechoso, alegó que éste es inocente.
“La Policía mencionó eso, que era accidental, yo repito lo que la Policía menciona… Yo conversé con él, y él (Eugenio Hernández) me dijo que en ningún momento ha disparado, porque a la muchacha ni la conocía ni tenía problemas… Que en ningún momento ha disparado porque, incluso, dicen, es la mano izquierda y él es derecho”, sostuvo el alcalde de El Ayote, quien negó que su hermano esté vinculado a la muerte de Mariano Marín, candidato a la vicealcaldía por el Partido Conservador en ese municipio, en las elecciones del 2000, como se le acusa.
TESTIGOS TEMEROSOS
Los testigos del crimen manifestaron su temor por las represalias que puedan sufrir de parte de los familiares del ex alcalde de El Ayote, Eugenio Hernández González.
Testigos del hecho, en su mayoría pobladores de Santo Tomás, solicitaron permanecer en el anonimato debido a que consideran al imputado «un matón», capaz de “pasarles la cuenta”.
Según los testigos, es un rumor a voces en los municipios de Juigalpa, Santo Tomás, Acoyapa y El Ayote, que el ex alcalde del PLC de El Ayote encabeza una banda delictiva denominada “El Chilamate”.
Esa banda delictiva jefeada presuntamente por Hernández González, habría participado en hechos delictivos junto a la peligrosa banda de “El Guatuso” que operaba por varios municipios chontaleños. Según dijeron, los integrantes de ambas bandas pertenecieron a la ex Resistencia Nicaragüense.
REFUERZAN FISCALÍA
La inspectora del Ministerio Público, Mayra Paiz Acevedo, visitó ayer la delegación de esa institución en Juigalpa, con el fin de reforzar el equipo que trabaja en la acusación, con miras a la audiencia inicial. Aseguró que esto lo hacen para evitar que al momento de la audiencia sean criticados por presentar una acusación débil.