De Murillo a Guillén

Rosario Murillo Con respecto a la caricatura aparecida en LA PRENSA del martes 16 de noviembre, tengo dos preguntas claras y concretas para el señor Manuel Guillén: ¿Critica usted la violencia, o incita, usted mismo, a la violencia y al crimen? ¿Es humorístico, divertido, o motivo de risa y burla, el que circulen por nuestras […]

Rosario Murillo

Con respecto a la caricatura aparecida en LA PRENSA del martes 16 de noviembre, tengo dos preguntas claras y concretas para el señor Manuel Guillén:

¿Critica usted la violencia, o incita, usted mismo, a la violencia y al crimen?

¿Es humorístico, divertido, o motivo de risa y burla, el que circulen por nuestras tierras, fanáticos y matones, que por cinco pesos o por cinco pasos hacia lo que creen les pertenece, apuntan a matar a cualquiera?

La inteligencia, el ingenio y la agudeza son claves para el humorista. Usted hace rato que dejó el humorismo. Hace rato que, irracional y autocráticamente apunta con esa pistola que pone en manos de cualquiera, a disparar y matar a tod@ aquel(la) que se empeñe en defender, la verdadera vocación democrática de l@s nicaragüenses.

Hoy su bala apunta al corazón de Daniel. Su ojo en la mira, es el ojo del matón que puede estar a la vuelta de cualquier esquina. Su mano en el gatillo, es la mano del matón, agazapado en la noche. Su pluma, trazando líneas de asesinato y muerte, es la misma que cínicamente después, con toda seguridad, escribiría, puño en pecho, hipócrita y pendenciero, repudiando y condenando su propia tropelía.

Así juegan ustedes. Es el diabólico cero-escondido de las simpáticas tiranías antidemocráticas. Así, con risas y silenciadores se forjan los crímenes y magnicidios. Así, con redoble fino de galillo y gatillo, se anuncian las tragedias. Así, con odio en el corazón, se pintan los diluvios. Y así, también, se esconden los cobardes que azuzan, y después lloran, como lagartos, o sacan los colmillos afilados de los buitres para trazar círculos sobre sus víctimas destrozadas.

Pero, al fin y al cabo, Manuel Guillén, es usted el que una vez más se exhibe. Por eso, ¡enhorabuena! Yo felicito su audacia y su coraje, porque logra exponer, sus (de usted y de l@s otr@s) verdaderos sentimientos humanos.

Mientras tanto y siempre, que vivan nuestros derechos. Gracias a Dios, los tenemos. Y también, gracias a Dios, tenemos el valor y la decisión de dar la cara para defenderlos!

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