El trabajo requiere de pericia y amerita equipos efectivos.

El negocio de la “fumigada”

Muchas medidas de seguridad y controles se han establecido en el país María Antonia López M. Es uno de los pocos servicios de higiene a los que se presta poca atención. Sin embargo es indispensable tanto para empresas grandes, medianas y pequeñas e igual para las residencias acomodadas, como para las casas más humildes. Se […]

  • Muchas medidas de seguridad y controles se han establecido en el país

María Antonia López M.

Es uno de los pocos servicios de higiene a los que se presta poca atención. Sin embargo es indispensable tanto para empresas grandes, medianas y pequeñas e igual para las residencias acomodadas, como para las casas más humildes.

Se trata de las fumigaciones. Este procedimiento pareciera muy sencillo y que sólo bastara para rociar un determinado químico a fin de que mueran los bichos en una determinada área, no es precisamente, lo más fácil. Sino que depende de quien realice el trabajo, qué tipo de productos se requieren, reconocer la plaga a exterminar y sobre todas las cosas, procurar que las personas, animales y alimentos no sean contaminados.

De eso se trata en el fondo, el trabajo que realizan las empresas del servicio de fumigado, cuando éstas son realmente reguladas y responsables.

Pues sucede que muchas veces las personas ofertan sus servicios con una bomba de mochila al hombro esparciendo en determinada área un químico que no está preparado en proporciones recomendadas y que ponen en riesgo su vida y la de otras personas.

Precisamente por el peligro que implica la manipulación de químicos para exterminar insectos, roedores, y otras alimañas, es que se creó la Ley de Control de Insecticidas, a fin de evitar que al país ingresen productos altamente contaminantes. Pues en el país todavía algunas personas utilizan y se exponen a químicos muy fuertes.

De igual manera es que desde 1999 el Ministerio de Salud (Minsa) dispuso convertirse en el regulador de las empresas que prestan el servicio de fumigación, y sin el certificado extendido por esta entidad, así como las regulaciones constantes sobre la protección de los trabajadores, uso de químicos adecuados, así como otros mecanismos de seguridad, es probable que no puedan operar en ninguna parte del país.

Sin embargo, debido a que anteriormente no existían regulaciones, es que personas en su carácter individual aún prestan el servicio, sin certificación.

SEGUIMIENTO

Debido a eso es que el Minsa se ha dado a la tarea de iniciar un seguimiento a las empresas establecidas y reguladas, así como identificar a aquéllos que de forma individual lo hacen sin mayor control.

El seguimiento se está haciendo con la finalidad de brindar capacitaciones para que se conozcan las nuevas regulaciones, la importancia de la protección tanto a trabajadores como a clientes, manejo de los químicos y otros a fin de evitar mayores problemas por intoxicación o contaminación en los humanos.

Además se creó el departamento de toxicología, en donde se lleva un registro de personas afectadas por ese tipo de servicio y conocer las causas que determinan una intoxicación o contaminación.

En tanto los empresarios consultados por LA PRENSA aducen tener el cuidado conveniente, y aceptar las regulaciones que las leyes establecen.

Oscar Morales, de la empresa Funicasa, explicó que si bien la misma es de carácter familiar, organizada desde hace unos 15 años, tienen mucho cuidado en el manejo de los químicos, al grado que no conservan productos guardados en casa, sino que los adquieren hasta que los van a utilizar.

De igual forma explicó que ellos utilizan varios mecanismos de control. Utilizando inicialmente químicos de menor toxicidad, aplicando las fórmulas indicadas, omitiendo totalmente aquellos comentarios hechos por algunos clientes que les dicen “échele más hasta que se sienta, para que se mueran todos los animales”.

Consideró necesario que el Minsa realice mayor esfuerzo en el control de la periodicidad de las fumigaciones realizadas en sitios donde se venden alimentos, tales como supermercados, mercados, restaurantes, bares y otros, ya que en muchos de ellos la rotación es constante, y la cantidad de productos es muy variada, de tal manera que no solamente se haga la aplicación de eliminación de plagas cada vez que requieran un certificado sanitario.

En tanto Antonio Acevedo, de la empresa Terminex, explicó que el cliente debe asumir la responsabilidad de mantener un proceso de higiene una vez hechas las fumigaciones, ya que de no hacerse ese procedimiento exhaustivo de control de plagas. “De eso depende el saneamiento de una área”.

De igual manera dijo que ellos utilizan productos bionaturales, lo cual les permite reducir cualquier impacto de contaminación ambiental y humana. “Es parte de la seguridad ofrecida a la clientela”.

Salvador Pérez, dueño de Ecocontrol-Soagro, dijo que en las viviendas más humildes no se hace control de plagas. De tal manera que de cien casas solamente el 30 por ciento lo practica.

LOS COSTOS DE OPERACIÓN

Los costos para operar les han incrementado, sobre todo en lo que a químicos se refiere, explicó Oscar Morales, de Funicasa, “aunque nos vemos obligados a mantener los mismos precios a la clientela, pues sabemos que a veces les ofrecen el servicio hasta por 50 córdobas, hay empresas que por no pagar, les dicen a sus vigilantes y jardineros que les hagan el trabajo”.

Antonio Acevedo, de la empresa Termines, detalló que debido al uso de productos bionaturales sus costos se han elevado más. Además un 75 por ciento de los elementos que utilizan en el control de plagas son importados y por ellos deben pagar una serie de impuestos.

Salvador Pérez dijo que los costos se les han aumentado, con el incremento de los combustibles, ya que antes llenaba con cien córdobas un tanque y ahora utiliza el doble.

ALGUNAS RECOMENDACIONES

Si identifican alguna persona intoxicada, acudir inmediatamente a un centro de asistencia médica.

Informar al departamento de toxicología del Minsa.

Proteger todo tipo de alimentos.

Según el mecanismo de control, sobre todo si se usan químicos, evitar que las personas y animales permanezcan en los lugares fumigados. Los juguetes de los niños deben ser embolsados, los closet tienen que estar vacíos.

Una vez indican los expertos, deben ventilarse las áreas, pero evitar la limpieza con paños húmedos a fin de evitar que el químico no realice su labor.

Las fumigaciones, dependiendo del tipo de control a realizar, se deben hacer periódicamente entre un mes a tres meses. Generalmente las viviendas lo hacen con menor frecuencia.

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