Gustavo Ortega Campos
Roman, Times, serif»>Opinión Económica
Asteriscos a dos manos
Gustavo Ortega Campos
** Para dicha de miles de nicaragüenses el precio del frijol empezó a ceder, nos referimos a los consumidores, pues los productores deben estar afligidos por lo poco que les duraron los buenos ingresos, cuando la libra por primera vez en la historia llegó a 15 córdobas.
** Esta ambigua situación (consumidores versus productores) es un binomio enfrentado que el Gobierno con tantos expertos en economía y el agro, no han podido ordenar. Una vez más quedó en evidencia la ineficiencia gubernamental al no responder a las inquietudes en tiempo y forma.
** Por un lado los exportadores defienden el hecho de estar apoyando a los productores con buenos precios en el exterior, pero por otro, la excitación de contar con nuevos mercados para el grano provocó en gran parte el desabastecimiento interno. Eso sumado a la pérdida de unos 400 mil quintales por problemas en la cosecha de primera.
** Nicaragua consume mensualmente unos 185 mil quintales de frijol, se han exportado hasta octubre casi 800 mil quintales, es decir unos cinco meses de consumo. Con estas cifras cualquier persona con conocimiento en planificación estratégica pronostica escenarios que beneficien a todos.
** Pero como siempre, sólo hay reacciones coyunturales que más bien agravan la situación, carecemos de semillas certificadas, Enabas está casi colapsando, hace falta una legislación para fortalecer la seguridad jurídica. Señores funcionarios por favor analicen bien esta situación, el mensaje lo hacemos extensivo también a los diputados.
** En otro tema, si acaso existen controles internos en Bancentro, pues aquí les va una tarea: asómense por la sucursal de Carretera Norte y explíquenle a los clientes comunes y corrientes qué “corona” tienen los funcionarios de la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA) que no hacen filas y realizan transacciones hasta por 20 minutos.
** También la jefatura de la DGA debería estar pendiente de las actuaciones de sus funcionarios que a simple vista son un mal ejemplo.
** Aprovechamos para felicitar a los negocios serios y que trabajan bajo la legalidad con el cobro voluntario de la propina, pues es una decisión soberana de los consumidores pagarla o no. En próximas columnas estaremos citando a los bien portados.