Ahí vienen los relevos

Edgard Rodríguez C. Roman, Times, serif»> Ahí vienen los relevos Edgard Rodríguez C. Cuando los desplazamientos de Joe DiMaggio en el bosque central del Yankee Stadium dejaron de proyectar la elegancia y efectividad que lo convirtieron en blanco de todas las miradas, Mickey Mantle estaba listo para reemplazarlo. A veces el juego tiene un carácter […]

Edgard Rodríguez C.

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Ahí vienen los relevos


Edgard Rodríguez C.




Cuando los desplazamientos de Joe DiMaggio en el bosque central del Yankee Stadium dejaron de proyectar la elegancia y efectividad que lo convirtieron en blanco de todas las miradas, Mickey Mantle estaba listo para reemplazarlo.

A veces el juego tiene un carácter casi providencial para mostrarnos los nuevos valores. En otros casos, la transición de una figura a otra se toma un largo tiempo y no logra dar continuidad al nivel del astro que ha sido sustituido.

Mike Greenwell fue un buen patrullero izquierdo en el Fenway Park pero se quedó corto ante sus antecesores Ted Williams, Cal Yastrzemski y Jim Rice.

En nuestro medio, cuando Rafael Obando comenzó a decrecer, Julio Medina estaba listo para hacerse cargo de la segunda. Y eso mismo ocurrió con Ariel Delgado en tercera y muchos otros valores jóvenes en los ochenta.

Para esa misma época hubo una gran sequía de receptores. Luego del retiro de Vicente López, vino el diluvio. Lo mismo pasó en la inicial. Sin Calixto Vargas, se ensayó con mucha gente, entre ellos Polín Cruz y Oscar Gómez.

Hasta que apareció Nemesio Porras y se acabaron las angustias. Pero Nemesio tampoco iba a durar para siempre y Sandor Guido ha comenzado a escribir su historia. Y cuando la columna de Bayardo Dávila flaqueó, Edgard López asumió el trabajo en el shortstop.

Pero, ¿qué hay detrás de estos muchachos que aún dominan el escenario local? Quizá sin que nadie se lo haya propuesto, ni lo haya planeado, en medio de su virtuosismo el beisbol ya muestra los chavalos que tomarán las riendas pronto.

En Ronald Garth y Mario Holmann se están construyendo dos intermedistas de primer orden. Ambos tienen excelente defensa y van creciendo como bateadores. Y cerca de ellos está Ofilio Castro en el short. Ahí el presente está asegurado.

No hay duda que nuestro beisbol ha sido generoso en la producción de valores porque muy poco se ha hecho por asegurar el futuro, pero la cosecha nunca se acaba.

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