Amparo Aguilera yMaría Antonia López
El titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), José Augusto Navarro, considera que para evitar situaciones de desabastecimiento nacional de granos básicos, como estuvo sucediendo con el frijol, deberían existir “una multitud de leyes” a fin de garantizar la seguridad alimentaria.
Estima que estas leyes no se hacen porque los intereses nacionales se desvían por intereses políticos y los esfuerzos del Gobierno se ven desvirtuados.
Sin embargo este argumento fue refutado por el diputado liberal Wilfredo Navarro, quien retó al Ejecutivo a que pase una propuesta de ley de seguridad alimentaria pues considera que gozaría del respaldo de los legisladores.
“Lo que pasa es que el Gobierno nos chantajea con supuestas presiones de los organismos financieros, nos dicen que si se aprueban este tipo de leyes el país se descarrila de los programas de ajustes y del proceso de condonación de la deuda externa”, apuntó.
Navarro, miembro de la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional, señaló que las políticas alimentarias son responsabilidad del Ejecutivo, “pero sin duda apoyaríamos iniciativas para fortalecerlas”, agregó.
Mientras tanto, Mario Arana, Ministro de Fomento, Industria y Comercio, cree que el problema no es de una ley (de Seguridad Alimentaria) sino de incentivos para mejorar los rendimientos productivos.
Señaló que el problema (de desabastecimiento y encarecimiento) del frijol fue que no hubo buena cosecha y hubo una extraordinaria demanda del mercado centroamericano.
“Para adelante estamos tratando de asegurar más semillas para que estén disponibles para siembras futuras. Y estamos tratando de establecer una relación más fluida con el sector privado para resolver en momentos de crisis como la que vivimos y con eso asegurar importaciones en casos como esos”.
Por otro lado, el titular del Mag-For, José Augusto Navarro, es de la opinión que la libra de frijol debería establecerse entre 7 y 8 córdobas al consumidor, a fin de favorecer un poco a los pequeños productores, ya que por muchos años el rubro se ha cotizado entre 5 y 6 córdobas.
El precio del grano se elevó a niveles históricos la semana pasada, cuando alcanzó un valor entre 15 y 16 córdobas por libra, causado por un descenso en la producción de primera y un aumento de las exportaciones hacia Costa Rica y El Salvador, fundamentalmente.
Sin embargo, hace dos días se empezó a sentir el descenso llegando a nueve y diez córdobas en la mayoría de los mercados de la capital y en el interior del país, cuando la cosecha del norte de Estelí y las zonas más bajas de Matagalpa, empezaron a llegar.
Navarro dijo que el precio continuará bajando en la medida en que salga mayor producción estimada para la postrera en un millón 600 mil quintales.