- Informe de la Policía confirma que Eugenio Hernández González disparó contra María José Bravo
- Once testigos vieron al homicida disparar con la mano izquierda y después dejar caer un bolso
Luis Alemán Saballos
Eugenio Hernández González, ex alcalde del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en El Ayote y ex miembro de la Contra, fue el autor del disparo que terminó con la vida de la periodista María José Bravo Sánchez, corresponsal del diario LA PRENSA y Diario HOY, en Santo Tomás, Chontales, afirma el informe enviado por la Policía Nacional al Ministerio Público.
El informe de la investigación policial se basa en declaraciones de 11 testigos y en el resultado técnico del Laboratorio de Criminalística de la Policía Nacional, el cual establece que el peritaje químico de parafina realizado a Hernández González confirma que éste “presenta residuos de productos nitrados en el dorso de la mano izquierda”.
Hernández González accionó un revolver calibre 38 marca ASTRA, serie 42836, que guardaba en un bolso rojo, contra la periodista Bravo Sánchez, minutos después que ésta salió del Centro de Cómputos Departamental de Chontales, donde daba cobertura a los resultados de las votaciones municipales.
El arma, según pruebas de Criminalística, fue accionada por la “fuerza física humana”, lo que descarta totalmente la hipótesis que esgrimió el acusado, de que la misma se le disparó cuando el bolso donde estaba guardaba cayó al suelo, precisa el documento.
Según el informe técnico del laboratorio, “el tipo de revólver, marca Astra calibre 38, serie 42836, está apta para el disparo y no es posible que al caer se dispare. Tiene que ser accionada por fuerza física humana para que se produjera el disparo”, señala.
Además, varios de los testigos afirman haber visto a Hernández González cuando cargaba el bolso rojo donde guardaba el arma, poco antes del crimen, y luego cuando éste en cuclillas se reincorporaba segundos después de realizar el disparo mortal contra la periodista este martes.
LO VIERON LEVANTARSE
El disparo que mató a la periodista María José Bravo lo hizo Eugenio Hernández González con su mano izquierda, a la altura de la cintura, según el peritaje policial, pero los testigos afirman que después de la detonación vieron al homicida en cuclillas.
Se supone que Hernández se agachó, después de disparar, para recoger algo, y luego intentó huir. Al menos eso es lo que indican los relatos de la mayoría de testigos, quienes coinciden en que después del disparo pudieron ver cuando Hernández González se incorporaba y tenía el bolso agarrado en sus manos.
Eso coincide con el informe de la médico forense Blanca Azucena Moreno Castillo, quien aseguró que encontró un orificio de entrada de bala de un centímetro de ancho por dos de largo con dirección hacia arriba.
Es probable que Hernández González haya planeado dejar caer el bolso con el arma adentro, después de disparar, para argumentar, si era descubierto, que el arma se había disparado accidentalmente al caer al suelo, y así reducir la pena, si era encontrado culpable.
Hernández González, en compañía de Lesly Ramón Álvarez Centeno, ambos de El Ayote, se ubicaron en la parte exterior del Instituto Josefa Toledo de Aguerri, a la orilla del muro de concreto y la malla ciclón.
Sobre la acera y en la misma dirección, pero un poco más abajo, se ubicó la periodista Bravo Sánchez, a quien la bala le dañó vasos sanguíneos, la aorta toráxica, parénquima, corazón y pulmón.
Según el informe policial, primero se escuchó una detonación y, luego, el sonido que se produce al dejar caer un objeto. Después observaron a una persona adulta con las características de Hernández González, que se levantaba llevando un bolso rojo.
En ese instante, el policía Eleázar de Jesús Salazar Fernández redujo a Hernández González, quien intentó escapar, pero luego lo deja para auxiliar a María José, quien yacía mortalmente herida sobre la acera.
Otro policía, Germán Guadalupe Báez Cruz, procedió a detener a Lesly Ramón Álvarez Centeno, quien a la orilla de la malla se encontraba a la par del bolso rojo y era amenazado por varios ciudadanos que pretendían lincharlo, mientras indicaban que de esa dirección había salido el disparo mortal.
ESPOSA LO METIÓ AL CENTRO DE CÓMPUTOS
Álvarez Centeno dijo que el bolso era propiedad de Hernández González, quien en la confusión logró escapar con ayuda de su esposa Juana Duarte, funcionaria del Consejo Electoral Departamental, pero al ser descubierto fue capturado cuando subía unas gradas dentro del edificio escolar usado como Centro de Cómputos.
En el bolso, que fue revisado por el policía José María Hernández, se encontró el revolver marca Astra, calibre 38, serie 42386, conteniendo dentro del cilindro, cuatro cartuchos y un casquillo percutado.
También había una cédula de identidad a nombre de Eugenio Hernández, dos camisas rojas manga larga, una gorra con la leyenda PLC, calcetines y un pantalón de gabardina color plomo que presentaba un orificio en la pierna derecha, entre otras pertenencias, las que serán usadas como medios de prueba durante el juicio contra el asesino.
TESTIGOS LO IDENTIFICAN
José Félix Padilla Duarte, de 23 años, es uno de los testigos que identificaron al autor del disparo. Según su relato, el día de los hechos estaba en compañía de un amigo llamado Emiliano Mejía, a 15 metros de donde estaba la víctima, quien conversaba con Flora Murillo, Melba Montiel y otra señora de apellido Martínez. En ese momento escuchó una detonación no muy fuerte, y seguido observó “que un hombre adulto dejaba caer al piso un bolso color claro, a la vez que miraba caer al piso a la periodista María José”.
Mientras tanto, Salvador Fonseca Aragón, de 62 años, otro de los testigos, aseguró que pudo observar que del portón principal del Instituto Josefa Toledo de Aguerri salió la periodista María José y se ubicó a tres o cuatro metros de donde él se encontraba.
Luego escuchó un sonido como de triquitraque, después, al volver hacia atrás, observó a un señor que levantaba un bolso, mientras otras personas decían que habían ‘tirado’ a María José.
DESMENTIDO
En su declaración a la Policía Nacional, Eugenio Hernández González señalado como el autor de los disparos, relató que llegó al Centro Departamental de Cómputos en busca de su esposa, Juana Duarte, que es funcionaria del Consejo Electoral Departamental y que en el lugar preguntó a Federico Tablada por su compañera, indicándole éste que ella se encontraba dentro del local.
Sin embargo, Tablada Morales en su declaración a la Policía negó que haya hablado con el hoy imputado. Afirmó que salió del Centro de Cómputos a fotocopiar unos documentos y que durante ese término nunca conversó con Eugenio Hernández.
MISA EN GRANADA
El personal de Redacción del diario LA PRENSA ofrecerá hoy una misa en memoria de la periodista María José Bravo Sánchez, asesinada el martes pasado en Chontales. Monseñor Bernardo Hombach, Obispo de la Diócesis de Granada, oficiará la misa a las 5:00 de la tarde de hoy en la Catedral de Granada. Periodistas y población en general están invitados.