Josué Bravo/Corresponsal
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Nica murió de un disparo
Josué Bravo/Corresponsal
COSTA RICA.- El Poder Judicial de Costa Rica determinó que la nicaragüense Teresa Marbel Pineda, de 27 años, no pereció a causa del desmembramiento de su cuerpo, tal y como lo presumían agentes judiciales. Su deceso se debió a una fuerte hemorragia provocada por un disparo recibido en el cuello.
Sin embargo, el departamento de Medicatura Forense del Complejo de Ciencias Forenses del Poder Judicial todavía desconoce cuál es el calibre de arma utilizada por su esposo Ramsey Eduardo Handal para ultimarla.
Handal, un costarricense estudiante de medicina, se suicidó luego de ultimar a la nicaragüense y su cuerpo fue encontrado la tarde del miércoles en su casa de habitación en López Mateo, San José, con un disparo de escopeta en la cabeza.
El cadáver de Pineda fue encontrado la tarde del viernes en el cementerio de Pacayas, Cartago. Aparentemente el costarricense la hirió con arma blanca en diferentes partes del cuerpo, luego de dispararle.
Al momento del hallazgo, su cuerpo presentaba varias heridas en sus brazos y le faltaba el corazón, el cual un día antes había sido encontrado en una vivienda que la pareja frecuentaba en Cartago.
Los agentes judiciales además encontraron el feto de un menor de siete meses que pertenecía a la joven, pues estaba embarazada.
Para el Organismo de Investigación Judicial, estos hallazgos fueron parte de un plan elaborado por Handal, quien habría matado a su pareja impulsado por los celos.