Inconsolable, el pueblo palestino llora la muerte del hombre que simbolizó su causa.

El adiós de una leyenda

Honras fúnebres en El Cairo; entierro en tierra palestina AFP EL CAIRO.- El fallecido presidente de la Autoridad Palestina, Yaser Arafat, recibirá hoy en El Cairo un último homenaje en su país natal y adoptivo, en una gran congregación de dirigentes árabes y mundiales. Arafat tenía 75 años y las verdaderas causas de su muerte […]

  • Honras fúnebres en El Cairo; entierro en tierra palestina

AFP

EL CAIRO.- El fallecido presidente de la Autoridad Palestina, Yaser Arafat, recibirá hoy en El Cairo un último homenaje en su país natal y adoptivo, en una gran congregación de dirigentes árabes y mundiales.

Arafat tenía 75 años y las verdaderas causas de su muerte no han sido reveladas, al perecer, por motivos políticos.

El funeral será una ceremonia breve y marcada por una solemnidad militar, en presencia de numerosos jefes de Estado y de Gobierno, así como de ministros de todo el mundo, todo ello bajo una gran vigilancia. Las exequias se celebrarán en un recinto militar cerrado y siguiendo un protocolo muy estricto, lejos de los barrios populares y de la muchedumbre.

El Medio Oriente no ha conocido cita de tantas personalidades políticas de primer orden desde las exequias del presidente sirio Hafez Al Assad en junio del 2000.

Entre los jefes de Estado árabes o musulmanes anunciados figuran el rey Abdalá de Jordania, el presidente libanés Emile Lahud, el tunecino Zine El Abidin Ben Ali, el yemení Ali Abdalá Saleh, y el indonesio Susilo Bambang Yudhoyono.

Los países europeos estarán representados por sus ministros de Exteriores.

Yaser Arafat nació en 1929 en el céntrico barrio Sakakini de El Cairo y no volvió a pisar su país de adopción desde su confinamiento en Ramala (Cisjordania) por Israel en diciembre de 2001.

Egipto decidió acoger los funerales de Arafat en El Cairo con el fin de que todos los estadistas árabes pudieran rendirle un último homenaje, que no hubiera sido posible en Ramala, donde será inhumado.

Estados Unidos será representado durante las exequias por el secretario de Estado adjunto encargado del Medio Oriente, William Burns, enviado que con su modesto rango protocolar ilustra las diferencias entre Washington y líder palestino.

Ni el presidente George W. Bush ni su secretario de Estado Colin Powell viajarán a Egipto. Bush nunca recibió a Arafat en la Casa Blanca y Powell eliminó todo contacto hace más de dos años con el dirigente palestino, acusado por Estados Unidos de ser un obstáculo para la paz con Israel.

Arafat será enterrado hoy en la Mukata, su cuartel general de Ramala (Cisjordania), donde recibirá la última muestra de cariño de su pueblo, después de una ceremonia oficial.

Este cuartel general, en el que buena parte de los edificios están semidestruidos por diferentes ataques israelíes, se convirtió en el último símbolo de la resistencia de Arafat, que vivió tres años en él prácticamente atrincherado, entre escombros, con las mínimas condiciones de higiene y sanidad y aislado políticamente.

DETALLES

Fuentes palestinas explicaron a EFE que, según la tradición islámica, los restos serán extraídos del féretro de madera en el que ha sido trasladado desde Francia a Egipto, y será cubierto con la tradicional mortaja blanca y la bandera palestina.

Bajo la cabeza, los clérigos colocarán un monto de “hena”, una pasta de color rojizo tradicional en el mundo árabe. A diferencia de los entierros musulmanes comunes, en los que el cadáver es colocado sobre la misma tierra, sin féretro, Arafat será introducido en una suerte de sarcófago de piedra en cuyo interior se colocará tierra de la mezquita de Al Aqsa, tierra que ayer fue trasladada a Ramala por activistas del movimiento Al Fatah.

Las fuentes, sin embargo, no se ponían de acuerdo acerca de si el sarcófago será introducido previamente en la tumba, o si, por el contrario, Arafat será introducido en él desde la Mukata. La razón de enterrarle en un sarcófago se debe a la intención de los palestinos de trasladar en el futuro sus restos a la explanada de las mezquitas de Jerusalén, como era su deseo.

Millares de palestinos convergieron la noche de jueves ante la Mukata para expresar su dolor por la muerte de su líder en el lugar donde será enterrado.

NUEVOS DIRIGENTES

El ex primer ministro palestino Mahmud Abbas ha pasado a ser, de facto, el número uno palestino. Fue nombrado líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) mientras que el jefe de la oficina política de la OLP, Faruk Kaddumi, ostenta ahora el cargo de nuevo jefe de Al Fatah, organización política fundada por Arafat en los 60.

Al mismo tiempo, el presidente del Parlamento, Rawhi Fatuh, se convirtió en el nuevo líder de la Autoridad Palestina, tal y como indica la ley, y estará al mando en los próximos 60 días, al término de los cuales se celebrarán elecciones.

Desde todo el mundo llegaron los mensajes de pésame, unidos en muchos casos al deseo de avanzar en la búsqueda de una solución para el conflicto israelí-palestino.

En Israel, su muerte despertó la esperanza de reanudar las negociaciones de paz, siempre y cuando la nueva dirección palestina tenga gestos de buena voluntad en favor de la paz. “La muerte de Arafat puede significar un giro histórico para Oriente Medio”, aseguró el primer ministro israelí Ariel Sharon. El líder laborista Shimon Peres, que recibió junto con el ‘rais’ palestino el Premio Nobel de la Paz en 1994, lamentó el “error cometido por Arafat al comprometerse en la lucha armada y apoyar la Intifada”, que estalló en el 2000.

Estados Unidos afirmó este jueves estar dispuesto a intensificar sus esfuerzos de paz en el Medio Oriente luego de la desaparición de Yaser Arafat, al cual consideraba un gran obstáculo, aunque subsisten muchas incógnitas para Washington. Unas horas antes del deceso de Arafat, el presidente George W. Bush, quien mantuvo al dirigente palestino a un lado, afirmó que el surgimiento de una dirección palestina democrática sería “una oportunidad para la paz”.

Este jueves su secretario de Estado, Colin Powell, sostuvo que “haremos todo lo que podamos para apoyar la transición”.

SUEÑO CUMPLIDO

El líder palestino murió sin cumplir su sueño de convertir Jerusalén-este en la capital de un futuro Estado palestino y tampoco consiguió que sus restos mortales descansen eternamente allí. Israel logró impedir que su tumba se sitúe en la explanada de las Mezquitas, donde se alza Al Aqsa, tercer lugar sagrado para los musulmanes después de la Meca y Medina, porque admitirlo sería dar por hecho que una parte de Jerusalén pertenece a los palestinos.

Además:
Vida y muerte de Yaser Arafat, símbolo de la causa palestina
Instituciones Palestinas
Perfil de Mahmud Abbas
Los funerales

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