Edgard Rodríguez C.
Cada uno de nosotros, seguramente tiene una explicación respecto a la ausencia de fanáticos en los estadios de beisbol.
Sin embargo, nunca se ha hecho un estudio con cierto rigor, que brinde información precisa sobre la cual podría estructurarse una estrategia que permita solventar esa dificultad.
Nuestras conclusiones, a menudo de carácter coyuntural, van desde la calidad del juego, hasta las condiciones de los estadios, los precios de las entradas, la situación económica, la carencia de figuras, falta de mercadeo y la inseguridad.
¿Cuál será la de más peso? No corresponde a nosotros aventurarnos a dar una conclusión sin antes haber analizado de forma rigurosa cada aspecto, pero hay cosas que se podrían hacer en medio de las limitaciones y no se les da la importancia que merecen.
Por ejemplo, el Bóer ha hecho debutar a un jugador (Dan Moylan) que viene de Doble A, que fue de las primeras escogencias en el dratf del beisbol de EE.UU. en el 2000 y que viene del Juego de Estrellas de este año. Sin embargo, no fue presentado ante los medios y debutó casi en silencio en Masaya.
En medio de la carencia de figuras, hubiese sido muy valioso una conferencia de prensa. Aquí vino Rafael Medina, ex Marlins, y fue directo al San Fernando. Los equipos por lo general no hacen ningún tipo de promoción.
El largamente recordado propietario de los Medias Blancas, Bill Veck, solía decir que hay dos maneras de llevar gente a los estadios: una es con buenos equipos y otra con buenas promociones.
George Steinbrenner, dueño de los Yanquis, dice que él prefiere ambas cosas: un buen equipo y buenas promociones.
Aquí, por lo general no se le da importancia al mercadeo, pero es más cómodo mercadear cuando hay figuras y de eso carece nuestra liga en este momento. Pero aún se puede mejorar en este aspecto.