- Inusitado caso de extranjero sobresale en accidentada jornada
Mario José Moncada y Amparo Aguilera
Los habitantes del Distrito Cinco de Managua ejercieron su derecho al voto ayer, en medio de inusitadas situaciones como el intento de votar de un ciudadano mexicano, y de contradicciones surgidas entre dos fiscales del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), quienes discutieron a gritos la validez de un voto depositado por Horacio Gutiérrez, quien padece del síndrome de Down, pero que fue auxiliado por un familiar.
La ineficacia de las perforadoras para dejar su marca en las cédulas de identidad, la apertura tardía de algunas Juntas Receptoras de Votos por la falta de algún miembro, y las denuncias de fiscales nacionales del Partido Alianza por la República (Apre), en torno a los obstáculos que, según indicaron, enfrentaron sus fiscales para integrar las mesas de votación, también formaron parte de la tónica durante las votaciones en el distrito capitalino.
Pese a todo, el observador electoral de la Embajada de Holanda en Nicaragua, Bart Van de Meusle, dijo que en términos generales el proceso se desarrolló con normalidad.
El Distrito Cinco de Managua está conformado por 156 barrios con una población de poco más de 313 mil habitantes, aunque sólo 137,219 podían ejercer su derecho al voto.
INTENTOS DE MEXICANO
El ciudadano mexicano Manuel Hernández, nacido en 1970 y con dos años de residir en Nicaragua, pretendió votar en una Junta Receptora de Votos ubicada en el colegio Máximo Jerez, en la colonia del mismo nombre.
Portando su cédula de residencia otorgada por la Dirección General de Migración y Extranjería, Hernández se buscó en el padrón electoral y al no encontrarse pidió ayuda a uno de los funcionarios del CSE, quien quedó sorprendido al comprobar que se trataba de un ciudadano extranjero e inmediatamente le aclaró que, como tal, no podía votar.
EMPAREDADO ELECTORAL
Un emparedado empacado con propaganda electoral del Partido Liberal Constitucionalista apareció la mañana de ayer en la Junta Receptora de Votos, ubicada en la escuela Jean Paul Genie de la comarca Los Membreño, en el Distrito V, supuestamente colocado ingeniosamente por sus miembros de afiliación arnoldista, el cual acompañaron con un termo de café.
La fiscal Flor de María Urbina, miembro del PLC, dijo que era una bolsa de pan. «Y no era ni mía sino de otra señora».