Elízabeth Romero, Carlos Martínez, Hilda Rosa Maradiaga C. y Luis Alemán
La elección municipal en Managua fue deslucida por algunos focos de violencia que ayer, sobre todo en horas de la tarde, se suscitaron en varias Juntas Receptoras de Votos.
Las Torres, Nejapa, Cristo del Rosario y el Ministerio del Trabajo fueron algunos de los sitios donde hubo alteraciones al orden que requirieron de la presencia policial.
Aunque los comicios se desarrollaron durante el día de manera pacífica, desde un inicio se generaron ciertas expectativas entre los votantes por el desarrollo de los mismos, debido a algunos problemas presentados.
Entre los que destacaron: las “ponchadoras” que se usaron para marcar las cédulas de identidad de las personas que habían ejercido el voto eran de mala calidad; desorden en los Padrones Electorales, lo que llevó a muchos ciudadanos a movilizarse por varias Juntas para poder votar.
Otros, porque aunque su cédula establecía que de acuerdo a su dirección de residencia le correspondía votar en determinada Junta Receptora de Votos de un barrio, no aparecían en el Padrón Fotográfico.
Uno de esos casos ocurrió con tres religiosas del Colegio Divino Pastor, quienes pese a residir en ese centro de enseñanza donde funcionaban varias Juntas Receptoras de Votos no pudieron ejercer su derecho al sufragio, relató la hermana Modesta, una de las tres afectadas.
A esto se le agregó el hecho de que la ciudadanía dejó para horas de la tarde la asistencia a las urnas —durante la mañana hubo poca asistencia—, lo que causó cierta inconformidad al momento de que estos centros cerraron cuando aún habían personas que deseaban votar.
Pero los hechos que más se destacaron son los ocurridos en Las Torres y en Nejapa, donde hubo personas que azuzaron a la violencia.
DISTURBIOS EN LAS TORRES
Por ejemplo, en el Centro Comunal Las Torres, donde estaban ubicadas seis Juntas Receptoras de Votos, entre las que destaca la 7350, el proceso se detuvo en horas de la tarde por los reclamos de los ciudadanos que no aparecían en el Padrón. Los inconformes exigían que se abriera una hoja adicional para electores que no aparecieran en el mismo.
Pero los representantes del Consejo Supremo Electoral explicaron que esa hoja adicional sólo podía ser utilizada para los miembros de la misma, la Policía y el Ejército debidamente identificados.
A pocos minutos de concluir el proceso se exacerbaron los ánimos de los asistentes hasta que intervinieron las Fuerzas Antimotines que al final lograron persuadirlos.
Pero después de las 6:00 p.m. cuando la Junta Receptora de Votos había cerrado, varias personas, algunas con aliento alcohólico que a última hora pretendieron votar, se ubicaron en las puertas principales y a gritos exigían que les permitieran votar. Otras llegaron a lanzar piedras contra el centro de votación, lo que provocó lesiones a una reportera gráfica de LA PRENSA.
Por la mañana en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús, en el barrio María Auxiliadora, dos grupos de pandillas rivales que coincidieron en el mismo sitio protagonizaron también un pequeño roce, que por momentos alteró la calma.
NO FALTARON PANDILLAS
En el Centro Educativo Solidaridad, contiguo al Museo Nacional, se registró otro incidente cuando miembros de pandillas contrarias se encontraron al salir del centro de votación.
En Nejapa, un grupo de ciudadanos se instaló en el patio del Colegio Madre del Divino Pastor cuando en horas de la tarde conocieron que no estaban en el Padrón Electoral de las tres Juntas Receptoras de Votos que fueron instaladas y debían acudir a centros de votación ubicados en San Andrés de la Palanca o Ciudad Sandino.
Ante la negativa de permitirles votar, el grupo inconforme amenazaba con cerrar el portón principal e impedir la salida de las urnas y evitar su traslado al Centro Municipal de Cómputos, o impugnar los resultados de las mismas.
Los inconformes, como José Rodríguez, alegaban que ninguna persona podría acudir a votar hasta San Andrés de la Palanca o San Luis cuando ya estaba cayendo la noche, y tomando en cuenta la distancia entre ambas comunidades.
La fuerza policial, al mando del Jefe del Distrito Tres de la Policía, comisionado Luis Barrantes, se mantuvo resguardando el lugar.
Barrantes llamó a los asistentes a la cordura y les pidió que se comportaran como si asistían a una fiesta cívica. Éste fue el único hecho registrado en el Distrito Tres de Managua
Los ánimos se calmaron después de que los lugareños conocieron los resultados preliminares de la junta 9540, uno de los dos centros de votación que pretendían impugnar, donde los mismos eran favorables al candidato del partido de la mayoría que exigía votar.
NO HUBO FILAS
Los comicios de ayer en Managua se caracterizaron por la falta de largas filas de ciudadanos que esperaran la entrada a sus Juntas Receptoras de Votos. Los horarios de apertura en su mayoría fueron cumplidos.
ANTISOCIALES PEDÍAN PEAJE
Cuatro jóvenes fueron detenidos en el barrio Cristo del Rosario, al ser sorprendidos por agentes policiales cuando exigían a la población que les entregaran dinero a cambio de dejarlos llegar al centro de votación.
Los detenidos integraban un fuerte grupo de antisociales que se reunieron a unos 100 metros del centro de votación ubicado en el colegio autónomo Pedro Joaquín Chamorro, según detalló el subcomisionado Sergio Gutiérrez, segundo jefe del Distrito Dos de Managua.
La actitud de los jóvenes, supuestamente integrantes de pandillas que operan en el lugar, sembró el temor entre los pobladores, muchos de los cuales optaron por no presentarse a votar.
“Ellos cometieron actos delictivos al obstaculizar a la población ejercer su derecho al voto”, dijo Gutiérrez, quien ordenó que se mantuvieran durante todo el día de ayer varias patrullas policiales en el lugar, para impedir que los pandilleros continuaran con su acción.
Mientras tanto, poco después del cierre del centro de votación 037, ocurrido a las 6:15 p.m., ubicado en el Ministerio del Trabajo, se registró un fuerte roce entre los fiscales liberales y sandinistas quienes se acusaban mutuamente de haber cerrado la votación e impedir que unas 30 personas, que presionaban por ingresar al local, pudieran ejercer su derecho.
DOS LESIONADOS
Pese a los incidentes registrados la Policía Nacional calificó de “bueno” el comportamiento de la ciudadanía nicaragüense durante los comicios. La segunda jefa de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionada Miriam Martha Torres, dijo que al menos dos personas resultaron con lesiones leves en estas alteraciones al orden público rápidamente sofocadas.
El Distrito Seis de Managua inició y cerró las elecciones municipales con roces entre liberales y sandinistas por distintas razones. Al final de la tarde, en varias Juntas Receptoras de Votos hubo fuertes discusiones entre miembros de los distintos partidos debido a que muchas personas se presentaron a ejercer su derecho al voto minutos después de las 6:00 p.m., cuando las Juntas ya habían cerrado.
En el Colegio República de El Salvador, ubicado en el barrio Laureles Norte, hasta el momento del escrutinio varias personas simpatizantes de ambos partidos y divididas en dos bandos sostenían acaloradas discusiones en las afueras del centro.
El grupo de liberales alegaba que las Juntas fueron cerradas antes de las 6:00 de la tarde dejando a varios ciudadanos sin votar, mientras los fiscales sandinistas sostenían que cerraron en tiempo y forma.
En este centro también se registraron discusiones a tempranas horas. Mientras los fiscales liberales trataban de que las personas que no aparecían en el Padrón Electoral votaran con testigos, los fiscales sandinistas se negaron a aceptarlo, produciéndose discusiones y descontento.
En el Centro de Votaciones ubicado en el Instituto Modesto Armijo también se produjeron serias discusiones entre fiscales del Partido Liberal y el FSLN a lo largo del día. En este centro también hubo personas que quisieron ejercer su derecho al voto después de las 6:00 de la tarde, cuando las juntas ya habían cerrado.
En este centro se produjo un pequeño incidente debido a que las Juntas Receptoras de Votos se constituyeron tarde. El centro abrió sus puertas a las 9:00 de la mañana, hora en que ya la ciudadanía que hacía filas para votar se encontraba exasperada exigiendo la apertura del local.
En la Junta 5032 ubicada en el mismo centro, hubo acaloradas discusiones entre la presidenta de la junta, la ciudadanía y los técnicos electorales. Esta junta no contaba con un policía electoral, y mientras Maribel Duriez, presidenta de la Junta, se negaba a abrirla, las personas que se encontraban en el Padrón exigían una solución. Finalmente un representante del Ministerio de Gobernación acreditó a Michel Aguirre y aunque la junta abrió hasta las 10:30 de la mañana, no hubo ningún atrasó a la hora de cierre, pues la afluencia fue muy poca.
En general, la asistencia de la ciudadanía votante del Distrito Seis de Managua, en las Juntas Receptoras de Votos, fue muy escasa. A las siete de la mañana que las juntas abrieron sus puertas muy pocos ciudadanos esperaban en filas.
La mayoría de las Juntas iniciaron su labor en tiempo y forma, sin embargo hubo problemas con las ponchadoras de cédula proporcionadas por el Consejo Supremo Electoral, las cuales no funcionaron. Y aunque al principio en algunas Juntas se habló de suspender las elecciones, finalmente la decisión fue continuar con ellas ya que el problema de las ponchadoras fue casi generalizado en todas las Juntas Receptoras. En algunas JRV se decidió cortar las esquinas de las cédulas con tijera, lo que provocó descontento entre los votantes.
Martha Toruño, presidenta de la Junta 5910 ubicada en el Colegio Salomón de la Selva de Villa Venezuela, se quejó de falta de agua potable, inodoros y mobiliario. Agregó que siempre han pedido al Consejo Supremo ubicarles en otro local. En este distrito también fue detenido Julio César Merlo por aparcar su camioneta con propaganda electoral frente a una Junta. La camioneta con placas M58025 de Mississipi, fue llevada hasta la delegación policial y mientras su dueño no cubriera la propaganda no sería puesta en libertad, dijo el subcomisionado Solís.