Iván Montes Navarro*
El café es una de las principales fuentes de ingreso, exportación y medio de vida para productores, industriales y comercio. Desempeña una función principal con alto potencial, de aumento a la producción con menos costos, con modelos nuevos en la inversión para el cambio en las plantaciones, etc.
Considero como elemento clave de la participación del productor tradicional y para que se sume al cambio, asegurar la técnica con el apoyo del Estado; implementar programas a largo plazo para nuevas áreas de mayor potencial, con rendimientos altos y calidad en el producto; y en zonas marginales no aptas para café hay que ensayar con otros cultivos. También hay que reducir el uso de agroquímicos, aumentar la biodiversidad, la recuperación del suelo del cafetal y control de daño ambiental a través de manejo de los desechos sólidos y líquidos. Proteger las cuencas hidrográficas evitando el desplazamiento de las zonas cafetaleras hacia los bosques.
El cultivo de café bajo sombra garantiza la sostenibilidad de la caficultura con el manejo y protección del suelo, mejorando la calidad para buscar nuevos mercados como el del café orgánico. La diversificación de cultivos es recomendable, pero para iniciar una nueva actividad se necesitan recursos económicos para la explotación y para eso hay que crear políticas financieras de apoyo a la producción.
* Director Fudemat-Inde Matagalpa