- Una madre y su hija de apenas cuatro años fueron asesinadas por un ex trabajador de sus familiares
- El móvil del crimen, según la Policía, fue el robo de un rifle calibre 22, con el que ultimó a sus víctimas
Auxiliadora Martínez/Corresponsal
BOACO.- Rosario Arróliga Miranda, de 24 años, y su hija de cuatro años, fueron asesinadas supuestamente por Modesto Martínez Duarte, el viernes por la tarde en la finca La Providencia, comarca La Trinchera, jurisdicción de Camoapa, mientras la primera se encontraba lavando en un pozo y la segunda en su casa de habitación. La niña fue violada y asesinada por asfixia.
El subcomisionado Denis Fonseca Bárcenas, jefe de Auxilio Judicial de la Policía de Boaco, informó que tras conocer del hecho, tipificado como doble asesinato atroz seguido de violación, procedió a enviar a la guardia operativa a eso de las 5:00 p.m. en compañía del médico forense, donde se constató la violación y muerte por ahorcamiento de una niña de 4 años y 8 meses de edad, y la muerte de su mamá por un disparo de arma de fuego en la cabeza.
El jefe de Auxilio Judicial destacó que Modesto Martínez Duarte, presunto autor del doble asesinato, es adicto a la marihuana, lo que pudo ser un elemento que lo indujo a cometer el delito.
No obstante, el cónyuge y padre, respectivamente, de las víctimas, Vidal Antonio Arróliga, de 28 años, expresó que Martínez tuvo un problema con un primo de él porque le golpeó unos animales, “entonces éste dijo que eso no se iba a quedar así. Yo calculo que ése es el motivo, por eso se empajó en la señora cuando yo no estaba”, expresó.
TESTIGO HERIDA
La única testigo del crimen, doña Juana Palacios Solano, de 54 años, se recupera en la sala de cirugía de mujeres del Hospital José Nieborowski, de Boaco, y asegura que nunca esperó que Modesto le dispararía porque no era enemigo de ella y además porque lo conocía. Pero la realidad fue otra, precisamente porque lo conocía éste trató de matarla, para evitar ser identificado.
Palacios relató que bajaba hacia el pozo donde acostumbraba lavar ropa, cuando se encontró con Modesto Martínez, quien apuntándola con un rifle le dijo que llegaba a resolver unos problemas, realizándole dos disparos que le impactaron uno en el tórax y otro en el antebrazo izquierdo.
DOS DISPAROS
Ya herida salió corriendo hacia su casa, a unos 500 metros, mientras que el sujeto se dirigió al lugar donde se encontraba Rosario, a quien ultimó de un disparo.
“Pocos minutos después, al ver hacia atrás, mientras iba corriendo rumbo a la casa fue cuando me alcanzó, entonces yo grité pidiendo auxilio a un hermano mío, en ese momento intentó ahorcarme con un mecate de ordeñar y me jaló del pelo, entonces me soltó y se corrió”, señaló Palacios.
BÚSQUEDA
En la actualidad la Policía Nacional mantiene un equipo de la guardia operativa en la búsqueda del sujeto, quien según las investigaciones no tiene un lugar fijo de residencia porque se moviliza en varias comarcas aledañas, colindantes con Matagalpa, informó el subcomisionado Fonseca Bárcenas.
DOS SE SALVARON
Los hechos ocurrieron mientras el padre de familia, Vidal Antonio Arróliga, se encontraba fuera de su casa.
Después de matarla, se dirigió a la casa de ésta, donde encontró a sus tres hijos, procediendo a violar y luego ahorcar a la niña mayor, de tan sólo cuatro años y ocho meses de edad.
Los otros dos menores se salvaron del asesino aparentemente por su tierna edad. Uno tiene dos años y el otro es un bebé a quien Rosario había dado a luz hace un mes.
PIDEN JUSTICIA
Los familiares de las víctimas piden a la Policía Nacional que den con el paradero del asesino, para que pague por el doble crimen cometido. Ambas víctimas fueron sepultadas ayer en el cementerio de Camoapa en medio del dolor de sus familiares y el reproche de los vecinos hacia el autor del suceso.