Cadáver de nica no ha sido encontrado

Josué BravoCorresponsal / Costa Rica Roman, Times, serif»> Cadáver de nica no ha sido encontrado Josué BravoCorresponsal / Costa Rica El cuerpo de Teresa Marbel Pineda Romero, la nicaragüense de 27 años que se supone fue asesinada y luego descuartizada por su propio esposo, Eduardo Handall Redondo, aún no ha sido encontrado. El victimario fue […]

Josué BravoCorresponsal / Costa Rica

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Cadáver de nica no ha sido encontrado


Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica



El cuerpo de Teresa Marbel Pineda Romero, la nicaragüense de 27 años que se supone fue asesinada y luego descuartizada por su propio esposo, Eduardo Handall Redondo, aún no ha sido encontrado.

El victimario fue encontrado en su vivienda en San José, el miércoles muerto al lado de una escopeta y con una perforación en la sien izquierda, lo que hace suponer que se suicidó después de cometer el hecho.

Las autoridades del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) deducen que el corazón y la sangre encontrada en una vivienda propiedad de los padres de Handall Redondo, en Cartago, pertenecen a Pineda Romero; y que el feto encontrado en el mismo lugar es la criatura que ésta llevaba en su vientre con siete meses de gestación. No obstante, el lugar donde se encuentra el cuerpo de la infortunada, no ha sido precisado.

La nicaragüense trabajaba en un puesto de comida en el mercado de Cartago, mientras que Handall era estudiante de medicina. Ambos se habían casado hace un año, pero se separaron desde hace más de un mes por problemas de violencia doméstica.

Según versiones judiciales, los celos habrían sido el detonante para que Handall cometiera el delito, quien sospechaba que el hijo que esperaba Pineda no era suyo.

Sin embargo, vecinos de Handall Redondo indicaron que era una persona extraña y agresiva, que había amenazado de muerte a algunas personas, por lo que fue atendido por psicólogos.

“Era una persona extraña. Me amenazó dos veces, una vez con una motosierra y otra vez con una pistola…”, dijo Roberto Calvo.

Indicaron que era normal escuchar fuertes discusiones en la casa donde vivía la pareja.

La última vez que las compañeras de trabajo vieron a la nicaragüense fue el miércoles anterior, pues era el día libre de Pineda.

“Salió de la casa a ver a su mamá y no regresó más”, comentó Cecilia Fuentes, quien durante los últimos días le dio albergue a la nicaragüense. “Conversábamos poco, pero es una buena muchacha”, agregó.

Doña Francisca Romero, madre de la mujer, no duerme desde que su hija desapareció. Todos esos días ha ingerido calmantes y prefiere no dar detalles a la prensa, pero desea que su hija pueda ser encontrada con vida.

De confirmarse las sospechas, Teresa sería la mujer número 17 que muere a manos de su compañero durante este año en Costa Rica.

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