Elízabeth Romero
Cinco personas lesionadas, una de ellas de gravedad, dejó una riña familiar ocurrida a tempranas horas de ayer en una casa ubicada en el barrio Riguero, de Managua.
El hecho que sorprendió a los vecinos del sector, según una de las afectadas, tiene su origen en la disputa de una propiedad heredada a dos hermanos tras la muerte de su madre.
Uno de los afectados es Filumberto Rodríguez Hernández, de 67 años, reconocido en los barrios capitalinos por su apodo de “Zoropeta”, quien se dedica al entretenimiento de los niños con los trompos.
Filumberto sufrió lesiones en manos y piernas cuando su hermano Alejandro Hernández incursionó a la vivienda propiedad de ambos con el rostro cubierto.
La esposa de “Zoropeta”, Paula María Guadamuz, de 53 años, explicó que en un inicio únicamente escucharon los gritos de su nieta y su hija quienes esperaban el recorrido escolar cuando el agresor las agredió a tubazos.
A los gritos de las escolares, la pareja salió en su defensa. “Tratamos de enfrentarlo, pero entonces él agredió a mi marido a machetazos, le dio en las piernas, en todos lados lo golpeó, después la emprendió conmigo”, manifestó la mujer.
“Él dijo ‘aquí van a morir todos, la casa es mía, la casa es mía’. El pleito es por la casa”, es lo único que recuerda la cuñada de Hernández.
Pero el pleito, según la mujer, empezó desde el año pasado e incluso hay una denuncia por abuso deshonesto en contra de una niña de cinco años, lo que llevó a las autoridades a prohibirle a Hernández aproximarse a la vivienda.
La mujer que fue herida con un punzón en la región abdominal, dijo que su yerno Jorge Flores Pérez, fue herido a machetazos en el costado izquierdo, al igual que su hija Carolina Guadamuz quien recibió dos machetazos en la cabeza, y su nieta de nombre Nataly Ramos Guadamuz también fue lesionada.
NO ESTÁ ARREPENTIDO
Alejandro Hernández, conocido por el alias de “El Macho”, expresó que actuó resentido porque supo por amigos que su madre en vida fue maltratada por su hermano. Esta situación la revivió en la tumba de su progenitora el recién pasado dos de noviembre, Día de los Difuntos, lo que le llevó a actuar a primeras horas de ayer.
Hernández, quien señaló que no está arrepentido por la agresión cometida, alegó que actuó en su defensa pues toda la familia se le lanzó encima y prueba de esto es un herida asestada con un cuchillo en su frente.