Se habla de la senadora Hillary Clinton como candidata para 2008, pero hay dudas sobre si un amplio electorado la aceptaría.

Demócratas obligados a reflexión y cambio

Partido no tiene muchos candidatos buenos y deberá encontrar un mensaje ganador Adam NagourneyThe New York TimesMIAMI En lo que respecta a la mayoría de los demócratas, los suyos conquistaron la Casa Blanca en el 2000. Y en lo que respecta a la mayoría de los demócratas, dado el estado de la economía y la […]

  • Partido no tiene muchos candidatos buenos y deberá encontrar un mensaje ganador

Adam NagourneyThe New York TimesMIAMI

En lo que respecta a la mayoría de los demócratas, los suyos conquistaron la Casa Blanca en el 2000. Y en lo que respecta a la mayoría de los demócratas, dado el estado de la economía y la guerra en Irak, debían volver a conquistarla el martes.

Así que parece justo decir que si el Senador John Kerry pierde contra el Presidente George W. Bush —lo que muchos demócratas habían considerado altamente improbable— al Partido Demócrata le esperaría otra racha de recriminación, autoexamen y transformación.

La secuela de una derrota de Kerry podría resultar aún más traumática que el predecible examen de conciencia por el que pasan los partidos políticos después de una pérdida. Una derrota sería especialmente debilitante para los demócratas, dada la escasez de potenciales candidatos presidenciales a futuro y su búsqueda continua de un mensaje unificador.

Lo más inmediato es que una gran razón por la que Kerry obtuvo la nominación de su partido es que los electores en las primarias demócratas concluyeron que podía ser una voz potente en el tema de la seguridad nacional. Es, después de todo, un veterano de Vietnam que votó a favor de la guerra en Irak.

En este contexto, una derrota de Kerry cristalizaría una pregunta insoportable para el Partido Demócrata: ¿Podrá alguna vez competir contra el Partido Republicano en una cuestión incipiente que parece probable sea prioritario a las elecciones presidenciales estadounidenses durante mucho tiempo en el futuro?

Un consultor demócrata, que no quiso ser citado por nombre, al especular sobre la posibilidad de que Kerry pierda, externó que si sucedía, “los demócratas regresarán al ‘¿qué se necesita para ganar?’ —sólo que esta vez será: ‘¡ay, Dios mío! ¿qué se necesita para ganar?’

“Habrá una ofensiva desde la izquierda, que dirá que no fuimos suficientemente izquierdistas. Y habrá una ofensiva desde el centro, que dirá que no fuimos suficientemente centristas”.

Y habrá, sin duda, otra ronda de choques al interior del partido sobre la guerra de Irak.

El verdadero problema, según preocupa a varios demócratas, es que Kerry no logró ofrecer temas definitorios y distintivos que hubieran proporcionado una alternativa más clara respecto a Bush.

“Necesitaremos desarrollar un mejor razonamiento sobre a dónde llevar al mundo cuando asumamos el poder”, aseguró Simon Rosenberg, presidente del New Democratic Network, un grupo de recaudación de fondos y concientización. “Lo puede llamar ideas, lo puede llamar agenda. Todos sabemos que los demócratas no tenemos un punto de vista tan coherente del mundo como nos gustaría”.

Y añadió: “Durante mucho tiempo hemos estado en negación sobre lo sucedido con el movimiento conservador moderno. Y nos hemos encontrado con el hecho de que los republicanos tienen más poder hoy que en cualquier otro momento desde los 20”.

Y está la cuestión de quién dirigirá la lucha. La reserva de potenciales candidatos presidenciales de los demócratas es más pequeña que la de los republicanos: se mencionan menos nombres como potenciales candidatos presidenciales en el 2008.

Muchos demócratas dijeron que Hillary Rodham Clinton, Senadora por Nueva York y ex primera dama, sería la favorita inicial para ganar la nominación presidencial. Pero incluso sus más entusiastas partidarios reconocieron que hay una diferencia entre ganar unas primarias demócratas y resultar atractivo para el electorado general. Esto podría ser un obstáculo que la Senadora tendría que superar.

Sólo otros dos precandidatos presidenciales demócratas de este año se considerarían candidatos fuertes en el 2008, y ambos tienen problemas: el Senador John Edwards, compañero de fórmula de Kerry, sin duda se vería empañado por una derrota de Kerry, y Howard Dean tendría que superar el recuerdo de su propio derrumbe en las primarias demócratas de este año, luego de ser el favorito.

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