Edgard Rodríguez c.
Roman, Times, serif»>Zona de strikes
La lucha continúa
Edgard Rodríguez c.
Ahora que todos los demonios fueron exorcizados y que la supuesta maldición de Babe Ruth ha dejado de ser un motivo para sufrir, los Medias Rojas de Boston intentan hacer lo que más puedan para evitar el desmoronamiento que a menudo sucede al éxito.
Los Yanquis por su lado, aún no terminan de digerir el penoso papel que hicieron luego de los tres primeros juegos en la Serie Mundial, pero no se han quedado ahí. “Ya hemos comenzado a trabajar”, advirtió George Steinbrenner.
Y como para atizar aún más la feroz rivalidad que existe entre estas tropas, el jefe de los Yanquis ha dicho que desea tener en su equipo a Pedro Martínez. Sus empleados saben que sus deseos son órdenes, y una falla, pone sus puestos en peligro.
Los duelos Boston-Yanquis han ido siempre más allá del propio terreno de juego. Aquí incluso, vimos cómo se fajaron por adquirir a José Contreras. Boston reservó casi todo el hotel donde se hospedaba para impedir el acceso a los Yanquis.
Y los Yanquis llegaron a tocar las puertas de la habitación de Contreras exactamente al minuto uno del 24 de diciembre del 2002, justo cuando el cubano se volvía elegible.
Ambas tropas buscarán lanzadores. Y Boston tratará de conservar a Pedro, quien mostró durante la postemporada, puntos de contacto con el estupendo pitcher que ha sido y que en instantes parecía lejano.
Pero Steinbrenner también lo quiere y será interesante averiguar quién tiene la billetera más flexible. Esa es la clave en esta época en la que el negocio ha rebasado al deporte y todos estamos claros que Pedro puede ser la diferencia.
De modo que estas tropas, que se han trenzado en tórridas batallas en el terreno desde la época de Ruth, hasta el jonrón de Aaron Boone, y fuera del campo, desde el canje del mismo “bambino” hasta la adquisición de Alex Rodríguez, tienen ahora otro duelo.