Luis Solórzano
Es de imperiosa necesidad el fortalecimiento de una tercera fuerza política para enfrentar a los dos corruptos más grandes en la historia de Nicaragua. Daniel Ortega Saavedra y Arnoldo Alemán Lacayo, quienes con sus pactos han politizado todas las instituciones del Estado, desacreditando al país nacional e internacionalmente impidiendo el establecimiento de un Estado de Derecho y honestidad, condiciones indispensables para conseguir la inversión y el desarrollo económico del país.
Hay algo que lamentar y no encuentro razones que justifiquen el por qué no se unieron: 1) Alianza PLI, en la cual estamos integrados un sector del Partido Socialcristiano, PSC; 2) Partido Resistencia Nicaragüense; 3) Alianza Apre. No era obstáculo de escogencia de los candidatos a alcalde de los 153 municipios del país, escogiendo a los más populares, creo que lo que hizo falta fue visión política y patriotismo.
Confío en que las personas que no quisieron atender al llamado que les hice, rectifiquen para que se logre la unidad de estas tres agrupaciones, ya que es impostergable la necesidad de conformar una tercera opinión política, que tenga la voluntad política de establecer un Estado de Derecho y honestidad, y así garantizarle al pueblo de Nicaragua un destino mejor.