Gustavo Ortega Campos
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Esperan cosecha pobre en cafetales del Pacífico
Gustavo Ortega Campos
a maduración tardía por el invierno irregular, las discrepancias con los comercializadores y los problemas de los caminos, son algunas de las razones que provocarán la reducción de al menos 20 por ciento de la producción cafetalera en la zona del Pacífico.
Alfredo Mendieta, mediano productor del departamento de Carazo, asegura que a la fecha deberían estar haciendo los primeros cortes del grano, pero debido a las afectaciones climáticas la maduración ha tardado.
La zona del Pacífico nicaragüense produce unos 100 mil quintales de café, según las estimaciones de la Unión Nicaragüense de Cafetaleros (Unicafe), que es la mitad de lo que producía antes, de acuerdo a los cálculos que hace Mendieta, un cafetalero de toda la vida.
Este productor estima que las plantas de café, luego de un año de producción medianamente óptima, como fue la cosecha pasada, no estarán en capacidad de aportar mejores resultados.
“El café de Carazo es de muy buena calidad, tiene buena consistencia, sabor, acidez, pero hemos enfrentado muchos problemas, seguimos luchando, pero ha sido una tarea dura”, indicó.
El presidente de Unicafé, Amílcar Navarro, señaló que en recientes encuentros con los productores de la zona, han llegado a la conclusión de que este año la cosecha se reducirá entre 20 y 25 por ciento.
Un problema que resienten los productores es la poca asistencia para mejorar los caminos que, por extraño que parezca, se parecen a los de zonas alejadas de los centros urbanos, en otras regiones del país.
Mendieta dijo que en un encuentro con un alto funcionario del gobierno, le solicitó respaldo para resolver ese problema, obteniendo como respuesta que son los cafetaleros quienes deben asumir todos los costos de la reparación, y que sólo así les facilitarían las maquinarias.
La producción de la zona del Pacífico se concentra en la llamada Meseta de Carazo, que se extiende a varias localidades de Masaya y las zonas altas de Managua y Granada.
A pesar de la situación en que se encuentran, los productores están trabajando en alternativas de subsistencia, buscando cómo diversificar sus fincas para no depender exclusivamente del café.
Fener Chávez, pequeño productor de Jinotepe, se ha dado a la tarea de sembrar árboles maderables en su finca, con la intención de ser proveedor de los artesanos.
Mientras que los miembros de la Cooperativa Pikín Guerrero, en la zona de Masatepe, están buscando el apoyo para lograr la certificación de calidad de su producto, con intención de procesarlo y comercializarlo con esfuerzos propios.
Sin embargo, uno de los mayores problemas que enfrentan es el trato con los comercializadores, a quienes tildan de “aprovechados”, según comentó Alberto Mercado, uno de los miembros del colectivo de campesinos.