¿Qué está dispuesto a aceptar?

Un ejemplo de las confusiones “gramaticales” En 1962, durante la construcción de la Represa de Asuán, una empresa británica entró en negociaciones con el Gobierno de Sudán, para erigir nuevas poblaciones destinadas a los nubios que se verían obligados a abandonar sus viviendas ante la crecida del río Nilo. Luego que un negociador del Gobierno […]

  • Un ejemplo de las confusiones “gramaticales”

En 1962, durante la construcción de la Represa de Asuán, una empresa británica entró en negociaciones con el Gobierno de Sudán, para erigir nuevas poblaciones destinadas a los nubios que se verían obligados a abandonar sus viviendas ante la crecida del río Nilo. Luego que un negociador del Gobierno insistió en que era muy importante no incurrir en dilaciones, el negociador inglés indicó que su empresa “expected” (esperaba) cumplir con el plazo establecido en el contrato. Meses después, el negociador sudanés dijo que había oído al negociador inglés decir que la compañía “accepted” (aceptaba) el plazo.

La diferencia entre “expected” y “accepted” puede ser sutil para el oído del lego, pero entraña una gran diferencia en términos legales. Si la empresa “esperaba” concretar el plazo, eso indicaba simplemente un esfuerzo de buena fe para cumplir el plazo. Pero si “aceptaba”, estaba legalmente obligada a acatar dicho plazo.

Cuando la empresa inglesa no pudo concluir su labor en el plazo estipulado, surgió una fuerte disputa sobre si había obligaciones de pagar daños y perjuicios al Gobierno de Sudán. La disputa, al final, requirió un arbitraje internacional.

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