- El fraude más grande ocurre en negocios de lujo e industrias, con conexiones ilegales y hasta subterráneas
- “Tenemos fuertes sospechas que esto podría estar ocurriendo en todos lados”, dice vocera de Fenosa
Johnny Cajina Guillén
La gran industria del entretenimiento, el sector turístico y el comercio son los grandes defraudadores del servicio de distribución de energía eléctrica que causan millonarias pérdidas para el sector eléctrico y son los que deberían estar en la mira de Unión Fenosa, aseguró ayer una fuente ligada a ese sector.
Restaurantes, bares, discotecas, tiendas de todo tipo y hasta hoteles de lujo son los principales sospechosos de estar conectados ilegalmente al servicio de electricidad, añadió la fuente, tras considerar que los usuarios de los barrios populares apenas constituyen una pequeña parte del gran fraude energético.
La transnacional española Unión Fenosa se ganó el viernes las críticas de diferentes sectores de la sociedad civil, al presentar una polémica propuesta que tipificaría como robo toda conexión ilegal de electricidad, además de solicitar la incorporación de una serie de artículos al Código Penal para enviar a la cárcel hasta por cinco años a los infractores.
LA PRENSA intentó obtener una versión de las diferentes Cámaras de Comercio y turismo del país, sin embargo, ninguno de sus representantes fue contactado.
FENOSA SÓLO SOSPECHA
“De nuestra parte sólo tenemos fuertes sospechas de que esto podría estar ocurriendo en todos lados”, dijo por su parte, Ericka Ramírez, relacionista pública de Unión Fenosa, tras explicar que debido a esto la compañía ha intensificado sus labores de inspección en todo el país.
Se hacen 15,000 inspecciones por año, de ellas 10,500 son hechas en la capital y efectivamente se han detectado algunos casos aislados de conexiones directas y medidores manipulados, agregó Ramírez, quien se negó a brindar más detalles.
“Esa información es muy confidencial”, explicó.
FRAUDE SOFISTICADO
No obstante, la fuente insistió en que el robo de energía es a todo nivel.
En los barrios, los usuarios instalan pequeñas conexiones para evadir el consumo nocturno de electricidad y disminuir el monto a pagar, agregó.
“Pero el fraude más grande ocurre en muchos negocios de lujo y grandes industrias, que tienen conexiones (ilegales) muy sofisticadas, incluso subterráneas, que evidentemente son elaboradas por un personal altamente calificado y con gran experiencia. En estos sectores la energía es más cara”, sostuvo la fuente.