- Llueve en Managua y la Sala de Emergencias de un hospital se inunda. Tiembla en el país y un piso completo de otro hospital es evacuado por miedo a que las paredes del anciano de 60 años se derrumben, mientras los quirófanos, paredes y techos de otros, sufren averías. Es la crisis de los hospitales de Managua, “dinosaurios” de concreto que se niegan a morir
Roberto Pérez Solís
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Igual que un paciente en coma al que se le debe garantizar a diario una buena oxigenación y circulación de la sangre para que pueda sobrevivir; así están la mayoría de los hospitales de Nicaragua.
Si mensual, trimestral o anualmente no reciben suficiente inyección económica, literalmente morirían. Los hospitales viven una agonía permanente y la antigüedad que registran es el principal detonante de su tragedia.
El Ministerio de Salud (Minsa) registra en todo el territorio nacional 32 hospitales, de los cuales 11 están ubicados en Managua. El 57 por ciento de todas las unidades de salud tienen 23 o más años de haber sido construidas y sólo siete, el 21 por ciento, poseen 15 o menos años de edificadas. El resto tiene entre 18 y 20 años de antigüedad.
Si fueran humanos, el Fernando Vélez Paiz y José Dolores Fletes (Psiquiátrico) de Managua, ya estuvieran jubilados, pues tienen 60 y 64 años respectivamente. Sin embargo son hospitales y para “desgracia” de los nicaragüenses siguen funcionando.
VEINTE HOSPITALES DIERON SU VIDA ÚTIL
El doctor Roberto Jiménez, director del Segundo Nivel de Atención del Minsa, reconoce la magnitud del estado físico en que se encuentran los hospitales.
Sin ningún rubor en su cara y con la seriedad que caracteriza a casi todos los miembros del gremio médico, afirma que por lo menos 20 hospitales “deberían de ser repuestos en su totalidad, no reparados, reemplazados”.
Estos hospitales, según el doctor, ya dieron su vida útil, pues tienen más de 20 años de haber sido construidos, salvo unos dos o tres centros asistenciales que tienen esta edad, pero que todavía responden a las exigencias del implacable paso del tiempo. En Managua, 8 de los 11 hospitales tendrían que ser reemplazados.
El hospital Alemán Nicaragüense, el Centro Nacional de Oftalmología y el Centro Nacional de Radioterapia no serían sustituidos. Junto a ellos también está el Centro Nacional de Cardiología, que todavía no alcanza el rango de hospital. Todos tienen menos de 15 años de existencia.
PROBLEMAS REINAN
El estado de deterioro de los centros asistenciales es variable. Mientras unos tienen problemas con la red hidrosanitaria, otros poseen problemas de infraestructura o con el sistema eléctrico, mientras que otros enfrentan dificultades por falta de material e instrumentos hospitalarios.
Ejemplo de esto es el Hospital Lenín Fonseca. El pasado lunes 20 de septiembre, en horas de la tarde, la Sala de Emergencias se inundó al momento que caía un aguacero sobre la capital. Deficiencias en el sistema de drenaje, dijeron las autoridades de ese hospital, habían causado el problema.
El Hospital Vélez Paiz sufrió el desprendimiento del cielo raso que estaba ubicado en la Sala de Neonatología. Lo vetusto del techo hizo que con las lluvias éste se desplomara. Y hace algunas semanas, luego de un fuerte sismo, el edificio quedó totalmente agrietado.
“No estamos diciendo que se va a desplomar (el hospital), simplemente que en términos de economía es mejor no seguir invirtiendo, sino hacer uno nuevo”, expresó el doctor Jiménez.
La decadencia en la que se encuentran los hospitales, según el Minsa, también se debe a la pírrica o nula inversión que hicieron los gobiernos anteriores a la administración del presidente Enrique Bolaños. A ello hay que sumarle el crecimiento poblacional del país.
“Todo esto hace que la percepción de la ciudadanía no sea favorable con justa razón, porque el ciudadano siente que se le retrasa su cirugía, que no hay equipos, por el deterioro en la infraestructura, en los techos, en las puertas”, admite Jiménez.
COMO CARRO VIEJO
Pero si las autoridades sanitarias aceptan el estado deficiente de los hospitales, ¿por qué éstos siguen funcionando? La respuesta es la misma a la de todos los problemafs que abruman al país: no hay dinero para construir hospitales nuevos.
Un hospital general con una tecnología adecuada, según técnicos del Minsa, podría costar unos 25 millones de dólares. Y esta cantidad multiplicada por 20 —número de hospitales a sustituir—, significa que éste o cualquier gobierno necesitaría por lo menos 500 millones de dólares.
Este significativo monto económico representa entre el 80 y 90 por ciento de las exportaciones al país. Ante esta amarga situación el Minsa se ha propuesto invertir decenas de millones de córdobas, anualmente, en la reparación de los hospitales.
Al mes de diciembre unos 260 millones de córdobas se habrán invertido para mejorar —en infraestructura y equipamiento—, la llamada ruta crítica de los hospitales, es decir, los quirófanos, sala de cuidados intensivos, de emergencia y neonatología.
Los doctores dicen que estas áreas son el “alma y nervio” de las unidades de salud. Los principales hospitales de las cabeceras departamentales han sido beneficiados con este proceso de modernización.
“Alguien diría, por qué están invirtiendo en el Vélez Paiz o Lenín Fonseca que son hospitales viejos, porque no nos queda de otra. Es como si tuviera un carro viejo y no tengo dinero para comprar uno nuevo, o ando a pie o lo reparo sabiendo que mañana saldrá otro problema y pasado mañana otro. No podemos cerrar un hospital sólo porque esté viejo”, expresó.
Dijo que hace unos cuatro años de los 93 quirófanos registrados en todo el sistema hospitalario, 79 ameritaban rehabilitación. Pero desde el 2002 a la fecha se han reparado 46, casi el 50 por ciento del número existente.
“Hace tres años en Nicaragua sólo habían unos ocho ventiladores buenos, ahora en el Roberto Calderón y Vélez Paiz hay tres nuevos, el Bertha Calderón tiene siete, hay como 48 nuevos en el país; si multiplicamos esta cantidad por 22 mil dólares que vale cada ventilador, son casi un millón de dólares, eso es bastante pero no es suficiente”, dijo el doctor Jiménez.
GESTIONAN AYUDA
El ingeniero Sergio Osorno, director de Infraestructura del Minsa, dijo que para solventar las deficiencias del sistema hospitalario están gestionando con países amigos la construcción de un hospital y dos policlínicas en Managua. Además un hospital para León, Boaco y la Región Autónoma del Atlántico Norte.
Cada una de estas construcciones tendría un costo promedio de 16 millones de dólares. El hospital para Managua sería de unas 250 camas. “Estamos conscientes de que debiéramos de invertir en lo nuevo, pero si no hay tenemos que sostener lo que tenemos, me parece que eso es una política correcta frente a las necesidades de este país”, concluyó.
“HOSPITALES RESUELVEN”
El doctor Roberto Jiménez considera que el sistema hospitalario de Nicaragua —a pesar de los escollos existentes—, es funcional, es decir, que resuelve la mayor parte de las exigencias que se le presentan.
FOCOS DE CARROS DETRO DE QUIRÓFANOS
“Para muchos de los equipos del Minsa ya no existen los repuestos originales, hay hospitales que los bombillos de las lámparas cielíticas, como las casas fabricantes desaparecieron, la gente de mantenimiento hacía improvisaciones, en un hospital estuvieron poniendo bombillos de carros Lada, que eran los que le quedaban y funcionaban”, dijo el doctor Roberto Jiménez, director del Segundo Nivel de Atención del Minsa.
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