- Un 30 por ciento de los menores de cinco años padece desnutrición y un 35 por ciento de ese grupo sufre de anemia por falta de hierro
José Adán Silva
La población nicaragüense tiene sus propias características frente al sistema de salud, y cabe decir que no son muy halagadoras. De acuerdo a un informe de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, para entender la crisis de los hospitales y la red de salud pública es necesario determinar la población y sus condiciones sanitarias.
1. LA POBREZA Y LO VULNERABLE
Según el diputado Gustavo Porras, miembro de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, Nicaragua cuenta con población mayoritariamente joven y muy pobre; vulnerable desde el punto de vista sanitario, con un 30 por ciento de niños menores de cinco años padeciendo desnutrición y un 35 por ciento de la niñez menor de cinco años sufriendo anemia por falta de hierro. En el campo calculan que el 10 por ciento de ciertas comunidades campesinas padecen de ceguera por falta de vitamina A. El principal factor de riesgo para contraer enfermedades es el desempleo y su compañera inevitable: la pobreza.
2. EL MEDIO AMBIENTE
El segundo enfoque que según el diputado Porras debe tomarse en cuenta para comprender el sistema de salud, es el medio ambiente donde vive esta población: la mayoría (60-70 por ciento) vive en condiciones higiénicas y sanitarias deplorables. En la población rural se calcula que más del 70 por ciento no tiene agua potable ni drenaje hidrosanitario, y en el caso de la población urbana, hay cientos de asentamientos espontáneos donde la gente vive en hacinamiento, con basura al aire libre, aguas negras sin protección y otros vectores de contaminación humana.
3. CAPACIDAD DE PREVENCIÓN
Otro elemento a considerar para entender la crisis del sistema de salud es la capacidad de la población para entender los mensajes sobre prevención de enfermedades. Los índices de analfabetismo andan cerca del 30 por ciento, en el campo esta cifra supera el 40 por ciento; más del 20 por ciento no tienen acceso a medios electrónicos y cerca de un millón de niños se quedan sin asistir a clases cada año. Ahí están, en cierto modo, los motivos de la crisis de salud: población vulnerable biológicamente, en un medio ambiente contaminado, pobre, con limitada capacidad de comprensión de los mensajes sobre prevención, con una infraestructura obsoleta, poco presupuesto y poco personal médico para atender a una población que cada año se incrementa en más de cien mil nuevos nicaragüenses.