- Descubrimiento hará revisar teorías de la evolución humana
Joseph B. VerrengiaAP
En un descubrimiento asombroso que obligaría a reescribir la historia de la evolución, científicos dicen que han hallado el esqueleto de una nueva especie humana, una enana, atrapada durante eras en un mundo perdido tropical mientras el hombre moderno colonizaba el resto del planeta.
El hallazgo en una isla remota de Indonesia ha causado mayor asombro entre los antropólogos que cualquier otro en tiempo reciente. Es una criatura nueva, más parecida a los “hobbits” descalzos de “El señor de los anillos” que a los humanos modernos.
Pero desde el punto de vista biológico, puede ser un pariente estrecho de la raza humana y tal vez compartió sus cavernas con nuestros antepasados.
El esqueleto de una hembra adulta de poco menos de un metro de estatura, hallado en una cueva, es de unos 18,000 años de antigüedad. Daría por tierra con la creencia consagrada de que nuestra especie, homo sapiens, expulsó a sus primos erectos de la especie humana a partir de hace 160,000 años, y que la Tierra es nuestra desde hace decenas de miles de años.
Sugiere, por el contrario, que la evolución reciente fue más compleja de lo que se creía.
Y demuestra que Africa, reconocida como la cuna de la humanidad, no contiene todas las respuestas a las preguntas de cómo y dónde surgimos los humanos.
“Este hallazgo reescribe nuestro conocimiento de la evolución humana”, dijo Chris Strimger, director de estudios sobre el origen de la humanidad en el Museo de Ciencias Naturales de Londres. “Y que existieran hace menos de 20 mil años es francamente asombroso”.
Los científicos dijeron que el esqueleto de la enana es la figura “más extrema” que se haya incluido en la familia humana. Sin duda, es la de menor talla.
Es el ejemplar mejor conservado de un tesoro de huesos fragmentarios de unos siete de estos individuos primitivos hallado en la isla ecuatorial de Flores, al este de Java y al noroeste de Australia. El esqueleto más intacto fue hallado en septiembre de 2003.
Los científicos han designado a la especie Homo floresiensis, Hombre de Flores. Los detalles aparecen en la edición de la revista Nature del jueves.
Las edades de los espécimenes oscilan entre 95,000 y 12,000 años, lo cual significa que vivieron hasta el umbral de la historia y tal vez sus caminos se cruzaron con los antepasados de los isleños de hoy.
El Hombre de Flores tenía el cerebro del tamaño de un tercio del nuestro, parecido al de los chimpancés modernos y las especies prehumanas africanas que desaparecieron hace 2 millones de años.
Pero el Hombre de Flores fabricaba herramientas de piedra, encendía fuego y cazaba en grupo. Huecos de pescados, aves y roedores hallados cerca de los esqueletos estaban chamuscados, lo cual indica que fueron cocidos.