Pedro martínez celebra con los aficionados de Boston a la salida del Fenway Park.

Celebración total

En Boston le dicen adiós a la “Maldición” Jennifer PeterAP BOSTON.- Los Medias Rojas de Boston volvieron ayer al Fenway Park y fueron recibidos por una multitud de trasnochados fanáticos que tuvieron que esperar décadas para vivir una experiencia semejante. Tras tantos octubres de tristezas, el miércoles los Medias Rojas vencieron 3-0 a los Cardenales […]

  • En Boston le dicen adiós a la “Maldición”

Jennifer PeterAP

BOSTON.- Los Medias Rojas de Boston volvieron ayer al Fenway Park y fueron recibidos por una multitud de trasnochados fanáticos que tuvieron que esperar décadas para vivir una experiencia semejante.

Tras tantos octubres de tristezas, el miércoles los Medias Rojas vencieron 3-0 a los Cardenales de San Luis para barrer la Serie Mundial en cuatro juegos y darle a la ciudad su primer campeonato desde 1918.

Varios cientos de fanáticos recibieron a los jugadores en Fenway en una mañana de cielo despejado y fría. Ellis Burks, un entrenador de banca, fue el encargado de bajar el trofeo de campeón del autobús.

El pitcher dominicano Pedro Martínez, alzando el brazo en señal de victoria, saludó a la multitud desde su vehículo.

“Han esperado toda una vida por esto”, dijo el propietario del equipo John Henry. “Todos los años diciéndose que este será el año”.

El jardinero central Johnny Damon dijo que los jugadores tuvieron un presentimiento de que finalmente conseguirían romper el maleficio. “Sabíamos que se iba a lograr la victoria”, sostuvo.

A lo largo de la región de Nueva Inglaterra, que comprende los Estados de Massachusetts, Rhode Island, Maine y Nueva Hampshire, la alegría de los fanáticos fue desbordante, descorchando botellas de champán, abrazándose con extraños y saliendo a las calles en festejos que se prolongaron hasta al amanecer del jueves.

Docenas de miles se congregaron en Fenway para estar del legendario estadio, sitio de un sinnúmero de fracasos de los Medias Rojas.

“No hay otra cosa que se le parezca”, dijo Eric Imhof, un fanático de 23 años. “Y estar con vida para celebrarlo porque uno no sabe si volverá a pasar”.

En medio del júbilo popular, los dos diarios más importantes de la ciudad publicaron ediciones especiales. El Boston Globe duplicó su circulación a más de 850 mil ejemplares, con una llamada “edición de la victoria”, rotulada con el titular “¡Ahora sí!”.

Para el Boston Herald el alivio fue expresado con la frase “¡Amén!”.

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