Un grupo de cubanos hace fila en las afueras de una casa de cambio para adquirir la nueva moneda.

Cuba, país de tres monedas

Peso cubano, peso convertible y dólar se mezclan en las manos de los isleños LA HABANA/AFP Para el cubano común traer en su billetera pesos cubanos, dólares y pesos convertibles —los tres tipos de moneda que circulan en la isla— no es nada complejo, pues el primero le sirve sólo para adquirir o pagar limitadas […]

  • Peso cubano, peso convertible y dólar se mezclan en las manos de los isleños

LA HABANA/AFP

Para el cubano común traer en su billetera pesos cubanos, dólares y pesos convertibles —los tres tipos de moneda que circulan en la isla— no es nada complejo, pues el primero le sirve sólo para adquirir o pagar limitadas cosas y los otros dos (divisas) para el resto.

Así han convivido en el país desde 1995 las tres monedas, tras la aparición ese año del peso convertible. El dólar fue autorizado a circular en 1994.

Con el peso cubano, que obtienen de sus salarios, los ciudadanos compran los alimentos de la canasta familiar a precios subsidiados, pero ofrecidos en cantidad insuficiente; pagan servicios como agua, electricidad y teléfono, o adquieren alimentos en el Agromercado, un espacio regido por oferta y demanda.

Con el dólar o con el peso convertible adquieren todo el resto que les hace falta para la vida cotidiana: alimentos, ropa, calzado, electrodomésticos, muebles, productos de ferretería y pagan algunos servicios como cafeterías y restaurantes, que sólo operan en divisas fuertes.

El dólar o el peso convertible les llega a través de remesas de sus familiares, propinas en el caso de los trabajadores del turismo, y “estímulos” por los buenos resultados productivos en su trabajo.

La desaparición del dólar de la circulación, prevista por decreto para el próximo ocho de noviembre, no implica problemas a la hora de adquirir, sino a la hora de canjearlo por pesos convertibles, el único que sobrevivirá en la red de tiendas y servicios en divisas.

El recargo del 10 por ciento previsto para después del ocho de noviembre para el canje de dólares por pesos convertibles significa en la práctica una devaluación del billete verde, y por lo tanto del poder adquisitivo de los que reciban esa moneda de una u otra forma.

La solución sugerida por el Gobierno para los cubanos residentes en la isla es que los familiares hagan sus envíos en otras monedas diferentes al dólar, libres de recargo a la hora del cambio por pesos convertibles.

Una vez que el nuevo decreto comience a regir en plenitud, el 8 de noviembre próximo, el dólar dejará de existir en las transacciones cotidianas y los cubanos limitarán su espectro financiero a dos monedas: el peso cubano y el peso convertible.

EE.UU. REACCIONA

El cese de la circulación de dólares en Cuba demuestra que la política estadounidense contra Cuba es exitosa y está “ahogando” al gobierno cubano de Fidel Castro, aseguró el martes el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Adam Ereli.

“Lo vemos como una medida confiscatoria que demuestra que la política del presidente (George W.) Bush está funcionando. Está ahogando al régimen (cubano) y está llevándolo a tomar medidas extremas que subrayan sus propias debilidades inherentes”, dijo Ereli en una conferencia de prensa.

“Nuestro compromiso es trabajar para el día en que los cubanos estén libres para construir una fuerte democracia y una economía floreciente que el régimen de Castro les niega”, añadió.

El gobierno de Bush endureció el embargo contra Cuba el año pasado, tras lo cual los cubano-estadounidenses sólo pueden viajar a Cuba una vez cada tres años, en lugar de una vez por año, y sólo para visitar a familiares directos como hijos, padres y hermanos, pero no a un tío o un primo, por ejemplo. Tampoco pueden desde entonces enviar remesas a familiares que no sean directos.

El embargo comercial y de transacciones financieras fue impuesto por Estados Unidos a la isla en febrero de 1962, un año después de la ruptura de los lazos diplomáticos bilaterales, con el objetivo de aislar, debilitar y provocar la caída del gobierno comunista de Fidel Castro.

Reforzado en marzo de 1996 a través de la ley Helms-Burton, fue aliviado parcialmente en el año 2000, cuando Washington permitió ventas de alimentos y medicinas a la isla, siempre y cuando fueran supervisadas por el Departamento del Tesoro estadounidense y pagadas con dinero en efectivo.

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